



ME AGOBIA VERNOS SIEMPRE. Llevo tres años saliendo con mi novio, pero él no entiende que me sienta agobiada por vernos todos los días. ¿Somos en esto diferentes los chicos y las chicas?
/ Leticia, 26 años. /
Estimada Laura, es cierto que hombres y mujeres tenemos una psicología muy distinta. Ellos suelen ser más independientes, mientras que nosotras solemos ser más comunicativas y necesitamos una mayor interacción con otras personas. Es muy probable que esto os esté ocurriendo a vosotros. Tú necesitas el contacto con la gente, mientras que a él le basta con estar contigo, desea tenerte para él y no para los demás. Pero éste es un concepto demasiado racional e individual de la relación.
Te sugiero que le ayudes a ser cada vez un poco más autónomo, porque, llevando tres años, ya deberíais haber pasado esta fase de “no poder estar sin el otro” que no es quererle menos, sino estar “más seguros de ese amor”. Es muy frecuente que dejemos de ver a los amigos o de tener hobbies cuando empezamos a salir con alguien. Pero no podemos vivir el noviazgo como un compromiso de no diversión, sino que es preciso salir con amigos, pasarlo bien y compartir las aficiones con más gente. Si falta alguna de estas facetas, la vida no se desarrolla con normalidad ni en plenitud.
MI MARIDO QUIERE IRSE CON OTRA MUJER”. Creo que mi marido se plantea irse de casa porque ha conocido a otra mujer, pero no lo hace porque económicamente no podría. Yo no deseo que se marche porque lo quiero y además, me parece que no está totalmente convencido de su decisión. Llevamos 21 años casados y tenemos un hijo de 11. Yo estoy dispuesta a luchar, pero mi familia y mis amigos dicen que lo eche de casa. ¿Qué piensa usted?
/ Cecilia, 44 años. /
Estimada Cecilia, en primer lugar no te dejes influenciar por lo que dicen las personas que os rodean, sólo vosotros podéis decidir sobre vuestro matrimonio y, si estás dispuesta a luchar, es importante que actúes cuanto antes. Yo te aconsejo que quedéis un día con serenidad para tener una conversación seria y sincera, poniendo toda la verdad sobre la mesa. No lo hagáis en casa, es mejor que vayáis a un lugar neutral donde os podáis centrar el uno en el otro y en vuestro futuro. Pensad que la posible dependencia económica no puede ser el motivo por el que permanezcáis juntos, debéis ir a lo importante, es decir, qué está fallando entre los dos. Deciros sinceramente qué necesitáis el uno del otro, qué carencias sentís en vuestro matrimonio y, si los dos estáis dispuestos a solucionarlo, ved qué es lo que debéis cambiar.
Es importante que le hagas ver a tu marido que es posible que una persona se sienta atraída por alguien que no es su cónyuge, pero que deberá pensar con la cabeza y no dejarse guiar por los sentimientos. El amor que tu marido ahora puede sentir hacia otra mujer será pasajero; ayúdale a pensar que esa relación no le va a aportar todo lo que ya ha construido contigo en todos estos años de matrimonio. Es cierto que a veces es difícil controlar nuestros sentimientos pero siempre podemos utilizar nuestra voluntad para conseguirlo.
LA FAMILIA DE MI MARIDO. Mi marido tiene la constumbre de ir todos los fines de semana a comer a casa de sus padres. Yo no lo quiero contrariar, pero me gustaría hacer otros planes. ¿Cómo puedo decírselo sin ofenderlo? Además, su madre le anima a ir constantemente y él no me da opción a opinar.
/ M.ª Mercedes. /
Estimada M.ª Mercedes, es necesario que le dejes claro a tu marido que aprecias mucho a su familia y que valoras el tiempo que pasáis con ellos. Él no debe sentir que lo que le dices es un reproche o una afrenta contra sus padres. Pero también debes comunicarle que necesitáis meditar sobre las actividades que realizáis juntos y reorganizar vuestro tiempo libre. El matrimonio no es una isla, sino que necesita enriquecerse de cosas externas como los hobbies, los amigos, la cultura, etc. Es necesario que establezcáis unos límites, pero no lo hagáis bruscamente: podéis quedar con unos amigos para cenar o ir al cine y decirle a su madre que ese día no podéis ir a su casa, pero que lo haréis a la semana siguiente. Así, poco a poco, vosotros iréis construyendo un tiempo de ocio juntos y ella irá viendo que tenéis otras ocupaciones. Si esto crea algún conflicto, entonces él –nunca tú– tendrá que hablar con su madre y explicarle que necesitáis tener vuestro espacio. Además, tened en cuenta que dentro de un matrimonio también es importante el tiempo libre individual: alimentad vuestras propias aficiones (ir al campo, hacer deporte, leer…) para favorecer vuestra autonomía y sentiros más a gusto cuando estéis juntos.
