

UN AMIGO mexicano me decía: "La tilma de la Guadalupana es el único objeto celestial físico que existe". Y como yo soy bastante ignorante, me lo creí. "Qué pena que no tengamos algo parecido en España", lamenté. No había transcurrido un mes cuando me llegó información sobre varios regalos "físicos" de Nuestra Madre recibidos aquí en España de igual valía mística. Uno de los más hermosos está en la Iglesia del Carmen de Guadalajara, en el convento de las Religiosas Concepcionistas Franciscanas. Se trata de una pieza de artesanía de 20 cm que representa a la Virgen bajo la advocación de "Nuestra Señora del Olvido, Triunfo y Misericordias". La pieza es bellísima: la Virgen es muy joven, sujeta en brazos al niño y a los pies se ve a un dragón atado a una cadena que la Virgen parece dominar. A simple vista cualquier visitante podría pensar que es un simple ornamento religioso, aunque la realidad que esconde es mucho más profunda. Quedé tan conmovida con el relato de las monjas sobre ella, que investigué por mi cuenta y encontré mucha información.
Lea, querido lector, la historia, porque no tiene pérdida:
Esta preciosísima pieza fue entregada el día 13 de agosto del año 1831 a la venerable sor Patrocinio. Jovencita de belleza espectacular nació en el seno de una familia noble en la provincia de Cuenca el 27 de abril del año 1811. Tristemente solo su padre la amó (Don Diego de Quiroga). Para desgracia de la niña, murió pronto. Su hermana Ramona y su madre doña Dolores Capopardo la odiaron inexplicablemente y la atormentaron hasta el fin de su vida (se sabe que siendo muy niña un criado la salvó evitando que tomara una sopa envenenada por la madre). La niña, que ya desde muy pequeña mostró increíbles dones místicos, jamás les guardó rencor.
Sufrió lo indecible para que le permitieran entrar en un convento, y cuando lo logró casi muere en el intento, ya que su madre y su hermana se empeñaron enfermizamente en casarla con don Salustiano Olózaga, osado político de su tiempo, que estuvo perdidamente enamorado de ella. Convencieron a las autoridades de que Patrocinio era una conspiradora política (aunque jamás mostró ningún interés por estos temas), y que andaba liada con el padre Claret (al que jamás conoció). Olózaga la secuestró a punta de puñal junto a un pelotón armado; fue golpeada y encarcelada hasta que tras un infernal juicio se demostró su inocencia y pudo regresar al convento.
El hecho místico que aconteció con la estatua de la Virgen del Olvido, Triunfo y Misericordias, sucedió en el convento madrileño de Caballero de Gracia mientras oraba en el coro. Se le aparecieron la Virgen, rodeada de ángeles, y San Miguel Arcángel. Este le entregó en mano la imagen mientras la Virgen pronunciaba estas palabras: "Esta imagen será la consoladora del mundo y todo afligido encontrará en mí, si venera la imagen, mi consuelo. Al alma que rendida a sus pies me pidiese algo, jamás le será negado mi amor" La aparición fue aprobada por el Papa Gregorio XVI y presidió las bodas de la familia real, ya que la Reina Isabel II y su esposo el rey Francisco adoraban a sor Patrocinio y reconocían sus dones de santidad. Cuando no se la pedía la reina, sor Patrocinio llevaba siempre en el regazo la estatua, esa misma que hoy puede usted visitar y venerar en Guadalajara y que tantos milagros ha concedido.
Algunos teólogos han llamado a esta pequeña santa "la precursora del santo padre Pío", pues al igual que él, luchó toda su vida contra el demonio que la atormentaba con palizas y vejaciones. También cómo él vivió con las llagas del Señor en las manos, el costado y los pies; fue la gran estigmatizada del siglo XIX.
Ya ve, querido lector: en España no tenemos el manto guadalupano, pero sí una preciosa imagen traída del Cielo por la Virgen. ¿A qué espera para ir a honrarla? No tiene nada que perder y sí todo que ganar.
Más info: www.santoangel.info/virgenolvidotriunfomisericordias.htm