Toda una vida en 40 minutos

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De vuestro número 33 me ha impactado el testimonio de Josep y Marta, padres de un ángel que vivió tan solo 40 minutos a causa de una anencefalia. Le dieron la oportunidad de vivir, poco, pero lo que Dios dispuso. Eso, en estos tiempos, es un acto de amor a Dios inmenso. No dudo de que Él les reconforta en su duelo. Rezaré por ellos y le pediré a su hijo Ignasi que cuide de mis hijos, porque no tengo la más mínima duda de que es santo.
María Semperea