7 claves para un aprendizaje sin presencialidad

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Está claro que quienes mejor sobrellevaron el confinamiento no fueron los alumnos con más dispositivos… ¿Cuáles son las claves para un verdadero aprendizaje en situaciones extraordinarias?

Por Isis Barajas

  1. Dar prioridad a la conexión emocional con el alumno. Solo de este modo se podrá crear el clima necesario para el aprendizaje de contenidos y competencias. Una llamada telefónica o una videollamada en grupos pequeños puede ser crucial para que el alumno sepa que su profesor le aprecia, se preocupa por él y encuentre la motivación para seguir aprendiendo. 
  2. Ir a los contenidos esenciales. Álex Visús, coach educativo y asesor pedagógico en centros escolares, insiste en que el currículo es cíclico: lo que no den ahora lo darán después. “En los primeros años de Primaria, hay que dar prioridad a las matemáticas y a la lectoescritura, y no agobiarse con nada más”, aconseja. 
  3. Pedir al alumno trabajos que pueda hacer de forma autónoma. Visús sugiere investigaciones, retos o actividades dentro de un contexto semanal. A partir de una explicación teórica del profesor, se pueden plantear trabajos para que el alumno genere un contenido creativo. Si se trata de niños pequeños, seguramente los padres tengan que ayudarles en el proceso inicial de buscar información, pero luego el trabajo lo ejecuta el niño con sus propios recursos y su creatividad. 
  4. Promover la autonomía del alumno y el pensamiento estratégico. Que sea capaz de organizar su tiempo y marcarse prioridades. 
  5. Limitar las clases por videollamada a dos horas como máximo al día. Así lo aconseja la doctora en Psicología y Educación Catherine L’Ecuyer. “El videochat es una excepción a la restricción del uso de las pantallas en los niños de la que habla la Academia Americana de Pediatría”, explica L’Ecuyer. “Este recurso no es lo mismo que una película, un videojuego o una plataforma educativa porque hay un factor humano en directo”, subraya. 
  6. Grabar vídeos cortos en los que el profesor explique contenidos a sus alumnos. Según Gregorio Luri, escritor y profesor, este medio tiene “la ventaja de que el alumno puede verlo cuando quiera (en función de los dispositivos que haya en casa) y repetirlo tantas veces como lo necesite”. Así se evita la saturación que supone seguir una videollamada de una hora. 
  7. Proponer trabajos por proyectos que comprendan varias asignaturas en vez de que cada profesor mande sus propias tareas. Organizar, por ejemplo, una venta virtual de libros donde los estudiantes puedan poner precio a los libros, hacer descuentos y promociones, leer los libros y elaborar una reseña de lo leído. Se trabaja así comprensión lectora, expresión escrita, sumas, restas, porcentajes…
Puedes encontrar este artículo en el número 57 de la revista Misión.
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