El oro líquido de España

España es ya el primer productor mundial de aceite de oliva. El incremento y control de las denominaciones de origen protegido ha puesto en valor las propiedades nutricionales y estéticas de este “oro líquido”.

Por Carmen Ledesma

Buena parte de la riqueza de nuestro país está en los frutos que nos da su tierra, y la joya de la corona es el aceite de oliva, un “oro líquido” procedente, en su mayoría, de los olivares de Jaén, Montes de Toledo, Córdoba o Guadalajara. Actualmente, España se sitúa en el primer puesto a nivel mundial en superficie y producción de aceite de oliva, y genera casi el 60 por ciento de la producción de la Unión Europea y el 45 por ciento de la mundial, según afirma el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Este año, nuestro país ha superado por primera vez a Italia en ventas en el mercado estadounidense, tras exportar casi 70.000 toneladas de aceite en el primer semestre de 2016 (es decir, cerca de 4.000 toneladas más que el país alpino).

Calidad frente a las modas

Todas estas cifras son el resultado de la gran apuesta española por hacer valer uno de nuestros productos más codiciados. En los últimos años, el Ministerio ha trabajado mucho para asentar y regular las deno­minaciones de origen protegido, que ya suman 29 en todo el territorio nacional. Cada una responde a una zona geográfica, con sus particularidades y variedades, lo que convierte en único cada aceite.

Esta calidad hace que, pese a las modas, el aceite de oliva virgen sea el más elegido por los españoles, tal como recoge el “Informe del consumo de alimentación en España 2015” del Ministerio. Y es una buena elección, pues, tal como destaca Estrella Alborch, nutricionista de iNutralia, “en comparación con otros aceites, el de oliva virgen conserva mejor sus propiedades aun cuando se somete a cocción, y esto reduce el riesgo de producir sustancias tóxicas o grasas trans al cocinar”.

En el estante del supermercado, lo habitual es escoger entre tres variedades: aceite de oliva normal, virgen o virgen extra. Para despejar dudas, Alborch recomien­da optar por el virgen, pues, “debido a sus grasas monoinsaturadas y a sus antioxidantes, tomar una dosis diaria reduce el riesgo de enfermedades del corazón y los niveles de colesterol”. Por otro lado, la variedad virgen extra, como alternativa a la mantequilla o a la margarina, “ayuda a mantener nuestro peso”, añade.

La variedad arbequina es perfecta para ensaladas o salsas; la picual para guisos; y la hojiblanca, para gazpachos y carnes

Arbequina, picual y hojiblanca

Para elaborar el aceite, pueden emple­arse diferentes tipos de aceituna, y cada una es idónea para un fin determinado. Una de las más conocidas es la arbequi­na, que se recomienda para consumir en ensaladas, postres, salsas y mayonesas, y como acompañante en pescados como el atún, las anchoas y el bonito, ya que su suavidad no enmascara el sabor de los alimentos. También existe la variedad hojiblanca, que, por su densidad y gusto, es perfecta para gazpachos y salmorejos, pescados azules y carnes. La picual es la variedad más intensa, y se recomienda para guisos o frituras, pues, además, es la que resiste mejor el calor.

Para conservar mejor este “oro líquido”, debemos hacernos con recipientes de vidrio oscuro, latón impermeabilizado o acero inoxidable, y guardarlos bien cerrados, en un armario alejado de fuentes de calor y luz, ya que estos dañan su composición. Así que… ¡adiós a las típicas aceiteras sin tapa sobre la encimera!

Uso en cosmética

Las propiedades del aceite de oliva también tienen su reflejo en la piel. Tal como explica Paloma Cornejo, de la Academia Española de Dermatología y Venereología (aedv), “el aceite de oliva se utiliza desde la Antigüedad para hidratar y aumentar la elasticidad de la piel, y hoy sigue utilizándose, ya sea puro o en cosméticos”. Cada vez más compañías elaboran sus cremas, lociones y jabones con aceite de oliva virgen para otorgarles una “gran capacidad de hidratación e, incluso, propiedades antiinflamatorias. Así, las personas con pieles muy secas, atópicas o con psoriasis pueden beneficiarse de su uso”, añade Cornejo.

En su forma más pura, se puede em­­ple­­ar como aceite de masaje o hidratante, para nutrir las uñas y evitar que se exfolien o para combatir los daños provocados en el cabello por el sol y el abuso de planchas o secadores; puede emplearse, incluso, como desmaquillante de ojos. En suma, el aceite de oliva es un “oro líquido” que nos beneficia tanto por dentro como por fuera.

CORNICABRA, UN PRODUCTO “ECO” EN LO MÁS ALTO

Cada vez más marcas optan por una producción ecológica para incrementar el valor de su aceite. Rubén Hervás, director de Cornicabra, explica que su virgen extra ecológico se sitúa en lo más alto de estos productos “porque somos minuciosos en cada paso del proceso y eso nos permite cumplir las exigencias de certificación para obtener la etiqueta ‘ecológico’”.

El virgen extra Cornicabra con sello ecológico es fruto de unos olivos cultivados estratégicamente en los Montes de Toledo, siguiendo una herencia árabe con más de 1.300 años de historia y sometidos a una climatología perfecta –veranos calurosos y secos, e inviernos muy fríos–, sumado a un proceso de elaboración que garantiza la ausencia de químicos y aditivos.

Por todo ello, Hervás presume de “un producto de grandísima calidad que cumple con todas las exigencias de un aceite ecológico”.

PARA CUIDARSE POR DENTRO

Carbonell. Familia de variedades específicas de oliva, como la arbequina, la hojiblanca o la picual.
Coosur. Selección de aceites virgen extra, elaborados a partir de un solo tipo de oliva, para degustar todo su sabor.
Hojiblanca. Un aceite especial que cuenta con un elegante recipiente de 750 ml.
Borges. Gama de aceites aromáticos, perfectos para condimentar platos (200 ml).
Caviaroli. Encapsulado de aceite de oliva virgen extra (arbequina). Una original forma de deleitarse con el producto.
Marqués de Griñón. El Oleum Artis (500 ml) es producto de una mezcla de las variedades picual y arbequina.

¿NORMAL, VIRGEN O VIRGEN EXTRA?

NORMAL

Resulta de mezclar aceite de oliva refinado (aunque no más del 90 por ciento) que no ha superado las pruebas de sabor, aroma y acidez, con aceite de oliva virgen o virgen extra. Es menos denso, traslúcido, y tiene menos sabor.

VIRGEN
Se obtiene directamente de las aceitunas por medio de procedimientos mecánicos ejecutados en las condiciones térmicas adecuadas para que el aceite no se vea alterado. Su acidez puede elevarse –como máximo, a dos grados– y es inferior al virgen extra, aunque conserva los antioxidantes y las vitaminas de la aceituna.

VIRGEN EXTRA

Es el mejor que se puede encontrar, ya que se obtiene a través de procesos que conservan las propiedades organolépticas y nutricionales de la oliva, lo cual permite apreciar un sabor y un aroma más intensos. Su acidez es inferior o igual a un grado.

PARA CUIDARSE POR FUERA

Original Remedies de Garnier. Gama de cuidado capilar que incluye champú, suavizante y mascarilla.
Babaria. Colección de cremas y lociones corporales elaboradas con aceite de oliva.
Nivea. La crema de toda la vida se presenta, ahora, con nuevas fórmulas que incorporan aceite de oliva.
Yves Rocher. Cosméticos con D. O. de la Provenza, desde geles hasta jabones de manos.

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