Adopta un abuelo: conectando generaciones

Nuestros mayores son una fuente inagotable de sabiduría, amor y saber escuchar. Sin embargo, crece el número de ancianos que pasan sus últimos momentos en soledad. ¿Y si un abuelo sueña con tener ese nieto que nunca llegó? Seguro que tú, al igual que hizo Alberto, no dudarías en decir: “Yo te adopto como abuelo”. Iniciativas como Adopta un Abuelo crean puentes para acercar a dos generaciones que se necesitan, ¡y mucho!

Por Marta Peñalver

Adopta un Abuelo (AUA) nació fruto del espíritu emprendedor de un joven manchego que soñaba con dejar huella en la sociedad. La fortuna hizo que Alberto Cabanes, fundador de AUA, escuchara la petición que Bernardo, de 86 años, hizo a los Reyes Magos: “Quiero que me traigáis un nieto”.  “Yo estaba a su lado. Lo escuché y le dije: ‘Yo te adopto como abuelo, Bernardo’”, relata Cabanes. Tres años después, esta asociación, que pone en contacto a jóvenes con personas mayores para que compartan su tiempo, cuenta con una red de más de 200 voluntarios y 102 abuelos adoptados. Pedro Barrionuevo es el nieto adoptivo de Carmela. Pasa con ella una hora y media a la semana y afirma que “es una experiencia en la que aprendo mucho”.

En Ourense, el Instituto da Familia ha puesto en marcha, de la mano de la Fundación Barrié, el programa Conectando Generaciones. Esta iniciativa consiste en poner en contacto a estudiantes con personas mayores para que así los primeros aprendan de las enseñanzas de los segundos, y estos a su vez se sientan valorados y acompañados. Después de cada encuentro, los jóvenes deben redactar un texto sobre la experiencia con el anciano a quien han acompañado, y todos los relatos formarán parte de un libro de memorias que se editará y presentará posteriormente. Desde el Instituto, aseguran que los objetivos son establecer vínculos de relación y afecto entre jóvenes y ancianos, y homenajear a los mayores por todo lo que han vivido.

Chris y Norma en una de las fotos que el actor compartió en las redes sociales

De Holanda a EE. UU.

Fuera de nuestras fronteras también existen personas que no consideran a los ancianos como una carga en su vejez. La residencia Humanitas, en Deventer (Holanda), ofrece alojamiento gratuito a jóvenes a cambio de que compartan, al menos, treinta horas al mes con los residentes.

Más allá de la compañía de la que disfrutan los ancianos y del sustancial ahorro que supone para los jóvenes, esta preciosa iniciativa fomenta el entendimiento, la solidaridad y la gratitud entre dos generaciones que pudieran parecer opuestas. Voluntarios y mayores salen a pasear, comparten confidencias o ven películas juntos. Y no solo eso: los jóvenes ayudan a los residentes a realizar todo tipo de gestiones, papeleos, incidencias…

Jurrien Mentink es uno de los jóvenes que viven en la residencia. Para él, vivir en esta casa no es solo una forma de ayudar o de conseguir alojamiento gratis. Asegura que le marcó mucho una anciana que, pocos días antes de morir, se despidió muy cariñosamente de él. A raíz de esa experiencia, Jurrien asegura que “es fantástico poder acompañarles en los últimos momentos de su vida”.

Al otro lado del globo, en Hollywood, imperan el glamur, el dinero y las apariencias. Pero también se dan historias tan bonitas como la de Chris y Norma. Chris Salvatore, un joven actor que reside en la ciudad de Los Ángeles, acapara últimamente titulares, pero no precisamente por haber ganado un gran premio como intérprete.

Su vecina, una anciana de 89 años llamada Norma Cook, enfermó de cáncer y los médicos apenas le daban unas semanas de vida. Chris no lo dudó: la invitó a mudarse a su casa para poder cuidarla en estos duros momentos. Desde entonces, ambos comparten tardes de tele, comidas y largas charlas en el salón.

Chris es muy activo en las redes sociales, donde sus seguidores no pierden detalle de las andanzas de esta peculiar pareja, con el

hashtag #myneighbornorma, “mi vecina Norma”. En uno de sus últimos posts, el actor compartió una foto de sus manos entrelazadas junto a un mensaje: “No debemos olvidar a nuestros mayores”.

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