Colegio mayor UFV: una gran familia universitaria

65
Colegio mayor UFV_Revista Misión

Situado en el campus de la UFV en Madrid, el colegio mayor aúna todo lo que un universitario podría desear: acompañamiento personal, formación, ocio y comodidad.

Por Marta Peñalver

Lo primero que llama la atención al entrar al colegio mayor UFV es la amplitud y luminosidad de su hall principal. Un espacio polivalente donde igual se reúnen los colegiales para charlar un rato o se convierte en un centro de conferencias en el que periodistas, científicos y todo tipo de divulgadores se reúnen con los estudiantes para hablar sobre política, ciencia o religión. “De esta manera, un estudiante de Medicina puede acudir a una tertulia política, o uno de Bellas Artes a un debate sobre transhumanismo. Y esto tan enriquecedor da a nuestros colegiales una formación transversal supercompleta”, explica José Carlos Villamuelas, director del colegio mayor a Misión.
Una gran familia
El colegio mayor UFV funciona como una gran familia donde uno avisa si va a llegar tarde y donde todos sus miembros se sientan juntos a cenar. “Durante el día el ritmo de los estudiantes es frenético, pero la cena es un momento especial en el que vestimos la mesa, la bendecimos y cenamos todos juntos. La idea es crear un ambiente de convivencia, donde todos nos conocemos y formamos parte de una pequeña comunidad dentro del universo UFV”, explica Villamuelas. Además del propio director, los colegiales cuentan con un equipo de formadores que viven allí y les ofrecen un seguimiento y apoyo en lo que necesiten.

Uno de cada cinco colegiales se beneficia del programa de becas

La vida en el colegio mayor constituye una experiencia intensa con viajes, peregrinaciones y voluntariados, y por ello “quienes quieran ingresar deben tener interés por formar parte de esta familia”, afirma Villamuelas. Y por eso, existe un programa de becas del que se benefician uno de cada cinco estudiantes, porque “no queremos que nadie deje de solicitar plaza en el colegio mayor por razones económicas”.
Instalaciones
Esta residencia, donde pueden vivir estudiantes de la UFV, ya sean de grado, máster, Cetys o Cordon Bleu, cuenta con 180 plazas para chicos y chicas, en su mayoría disponibles en habitaciones individuales con cocina propia y baño. El colegio mayor no es mixto, sino diferenciado, es decir, existe un ala masculina y una femenina. Cada ala cuenta con su propia lavandería, salas de ocio y de descanso. La biblioteca, el comedor, la cafetería y la capilla, así como el servicio de recepción 24h y de limpieza, sí son áreas y servicios comunes para las alas femenina y masculina. “De esta manera unimos la intimidad necesaria con la complementariedad de chicos y chicas”, explica Villa­muelas. Además, los colegiales tienen acceso a todas las instalaciones del campus de la UFV y, por un precio muy reducido, al centro deportivo.
El modelo del colegio mayor UFV se ha convertido en referencia para otras universidades en España y el mundo que están poniendo en práctica proyectos similares, donde el acompañamiento personalizado y la vida en comunidad marcan la vivencia del colegial durante sus años universitarios.

 

Puedes encontrar este artículo en el número 54 de la revista Misión

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete gratis y recibirás la revista cada tres meses en casa

Dona ahora: ayúdanos con tu donativo para que podamos seguir contando historias como esta