Cómo elegir la mejor actividad deportiva según sean tus hijos: Da en la diana con el deporte extraescolar

El ejercicio físico es imprescindible para la formación integral de nuestros hijos, y en este caso las actividades extraescolares pueden ser un gran aliado. Sin embargo, hay deportes más recomendables según la edad o personalidad de cada niño y por eso es imprescindible tener algunos criterios claros a la hora de elegir el mejor para cada uno.

Por José Antonio Méndez

Con el nuevo curso, las agendas de las familias vuelven a llenarse de actividades extraescolares, entre las que suelen destacar las deportivas.

Sin embargo, muchos padres restan importancia al ejercicio físico en la formación de sus hijos, y otros van a tientas, asaltados por cuestiones como si vale cualquier deporte a cualquier edad; si hemos de tener en cuenta las habilidades del niño o solo sus gustos; o si es mejor elegir el deporte que se les da bien u otro que les ayude a mejorar ciertos aspectos aunque les guste menos.

La psicóloga María Merino, deportista profesional y coordinadora del Grado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad Francisco de Vitoria, explica para Misión que  “el deporte, especialmente en edad escolar, tiene beneficios físicos de sobra conocidos (previene enfermedades, cuida el nivel cardiovascular, la regulación metabólica y la composición corporal: densidad ósea, control de la grasa, etc.), pero, además, mejora la salud mental, la capacidad de concentración y el aprendizaje, ayuda a controlar la ansiedad y la depresión, y mejora la autoestima”.

Por eso, recomienda a los padres que, de un modo u otro,  “el ejercicio físico esté presente de lunes a domingo, aunque con cuidado para no sobrecargar a los niños”.

¿Quién lo elige?

¿Y quién debe elegir el deporte extraescolar: los padres o los hijos? Merino, que es entrenadora nacional, bicampeona mundial, campeona de Europa y 21 veces campeona de España de Jiu-Jitsu, además de máster en Inteligencia Emocional, explica que aunque es importante tener en cuenta los gustos de los niños para que la actividad les divierta,  “deben elegir los padres, sobre todo en Infantil y Primaria, porque es parte de su educación”.

Eso sí,  “igual que en una cena podemos dar dos opciones porque pensamos que cualquiera de las dos puede ser buena, también podemos dar a elegir dos deportes”  seleccionados por los padres.

¿Qué deportes?

Para esa selección previa, Merino aconseja, de los 3 a los 12 años, apostar por deportes  “que trabajen los grandes grupos musculares y no solo partes específicas; que sean coordinativos y generalistas; y que desarrollen las destrezas básicas: fuerza, velocidad, resistencia, agilidad, coordinación y flexibilidad”.

Así  “estarán preparados para cualquier otro deporte en el futuro”. Un catálogo en el que encajan baloncesto, jiu-jitsu, hockey, natación, gimnasia, u otros como fútbol, rugby, waterpolo o tenis si los entrenadores saben trabajar todo el cuerpo.

Además, en esta etapa, el deporte ayuda a reforzar valores individuales y colectivos,  “como la honradez, el respeto, el compañerismo, etc.”.

A partir de Secundaria, propone “seguir con al menos un deporte, en el que tengan a sus amigos, y si se relacionan con los demás, mucho mejor”.

Ojo al entrenador

La psicóloga y deportista recomienda tener muy en cuenta “dónde y quién imparte el deporte: nos pueden hablar muy bien de uno, pero si los responsables no son buenos profesionales o no están bien respaldados, no formarán correctamente a nuestros hijos”.

Por ejemplo,  “tenemos la idea de que un deporte colectivo enseña a colaborar y cooperar, pero hay entrenadores que trabajan la competitividad entre los niños”, matiza.

Y para quien dude entre cambiar de deporte cada año o apostarlo todo a uno curso tras curso, Merino señala que  “es recomendable elegir dos deportes por año: uno puede variar, pero el otro es mejor mantenerlo, para que valoren el esfuerzo, la evolución y la constancia.

Los niños que empiezan un deporte y lo abandonan cuando exige sacrificio, o que pican de una actividad a otra sin completar ningún recorrido, suelen ser después jóvenes incapaces de mantener un compromiso académico, laboral o familiar”.

Un deporte para cada niño

La psicóloga y deportista profesional María Merino repasa las características de los mejores deportes para cada niño, según su edad y personalidad.

Natación: “Desde los 3 años, porque los niños se van a enfrentar a ese medio, y cuanto antes sepan desenvolverse en él, mejor. Es un deporte muy completo que desarrolla la resistencia, la agilidad, la flexibilidad y la coordinación”. Sin embargo, “no facilita la relación entre iguales”, así que es menos conveniente para niños que necesiten mejorar sus habilidades sociales.

Fútbol, baloncesto, balonmano, etc.: “Su iniciación reglada (entrenamientos programados) es recomendable a partir de los 7 años”. Desarrollan la coordinación, la agilidad, la psicomotricidad, la fuerza y el trabajo en equipo, “pero hay que cuidar las compensaciones de los músculos para evitar problemas de espalda, etc.”. Es importante mantener el equilibrio entre exigencia, diversión y compañerismo para desterrar comportamientos agresivos o una competitividad excesiva.

Tenis, pádel, bádminton: Desde los 5 años, los juegos de raqueta son buenos para la fuerza, la coordinación, la flexibilidad y los reflejos. Sin embargo, “es importante asegurarse de que los entrenadores trabajen toda la formación estructural del cuerpo”. En Infantil “se puede empezar con un día y a cubierto, porque los cambios ambientales son muchos y los niños están bastante tiempo casi sin moverse”.

Zumba, danza, hip-hop, etc.: “Desde los 3 años hasta los 12, puede ser un muy buen complemento: se trabaja todo el cuerpo, se da la relación entre iguales, y mejora la coordinación, el ritmo, etc.”

Gimnasia rítmica o artística: Viene bien en cualquier edad: mejora la flexibilidad, la concentración, el ritmo, la coordinación, la agilidad, la fuerza… “El problema es la dedicación: estos deportes alcanzan la excelencia deportiva a muy cortas edades, por lo que algunos pequeños tienen que entrenar 2 horas cada día”.

Judo, Jiu-jitsu: Desde los 3 años. “Trabajan las grandes generalidades de su cuerpo, el entorno y clima es muy recomendable, y al estar descalzos garantiza la formación corporal. Se relacionan con los compañeros para progresar, se relacionan con el otro género y aprenden a respetar el trabajo de todos”.

Karate y Taekwondo: Desde los 5 o 6 años, ya que “muchas veces no se lleva a cabo en tatami y muchos ejercicios se limitan. No se les obliga tanto a relacionarse con los compañeros, pues el progreso es más individual”, así que puede no ser lo más indicado para niños pequeños introvertidos.

“El deporte extraescolar deben elegirlo los padres, sobre todo en Infantil y Primaria”

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