Skoda Kodiaq y Skoda Karoq, dos modelos robustos y fuertes, con ligeras diferencias, para los conductores más exigentes.

Por Francisco del Brío

Skoda ha presentado los modelos SUV Kodiaq y Karoq de manera conjunta, enfocados dentro de un mismo estilo de vida y dirigidos a unos usuarios que buscan un mismo tipo de vehículo y que, salvo muy pequeñas diferencias, solo tendrán que decantarse por el tamaño.  Ambos modelos  guardan todos los rasgos típicos de la marca y se enriquecen con elementos propios relacionados con la robustez, la funcionalidad, el espacio interior y cualidades especiales de la marcha.
Kodiaq y Karoq forman una familia que Skoda comenzó a perfilar en 2016 con el prototipo Vision, que presentó en el Salón de Ginebra ese mismo año. Primero llegó, en 2017, el más grande Kodiaq y, en la segunda mitad del año, el Karoq. Las líneas y el diseño, con los faros traseros en forma de C, identifican ambos SUV.
Poderoso Kodiaq
El Kodiaq está situado en la parte alta del segmento, de tamaño similar al Octavia, solo 3,8 cm más largo, con una gran distancia entre ejes que le permite gozar de gran espacio interior y tener tres filas de asientos, con un maletero de 720 litros. Con los asientos abatidos, el Kodiaq dispone del maletero más grande de su segmento, con unos impresionantes 2.065 litros de capacidad. Además, es posible abatir el asiento del acompañante para transportar objetos de hasta 2,80 metros de largo.
El Kodiaq se ofrece con cinco opciones de motor, dos TDI y tres TSI con potencias entre los 125 y los 190 caballos. Todos ellos incorporan el sistema Stop-Start, recuperación de la energía de la frenada y un sistema termodinámico eficiente, que contribuyen al bajo consumo de combustible. La tracción total está disponible para la mayoría de motorizaciones.  Y la transmisión, en función del motor, se puede escoger entre el cambio manual de 6 velocidades y el DSG de 6 o 7 marchas.
El Karoq es un poco más pequeño, sin embargo, también se distingue por aprovechar el espacio.
Karoq, espacio funcional
Los asientos traseros del Karoq cuentan con el sistema VarioFlex. Cada uno es abatible de forma independiente y se puede desmontar por completo. Con los asientos abatidos, se aumenta el espacio en maletero de 1.605 a 1.810 litros de capacidad.
Este coche invita a dejar el asfalto y adentrarse en caminos gracias a la distancia de la carrocería al suelo y su ángulo de rampa, que facilita su capacidad off-road.
Estas cualidades están apoyadas mecánicamente por su oferta de cuatro motores distintos, dos de gasolina 1.5 y 1.0  TSI, y dos propulsores diésel  TDI de 1.6 y 2.0 litros, con una potencia de hasta 150 caballos.  Todos son propulsores turboalimentados de inyección directa y cuentan con la tecnología Stop-Start y de recuperación de energía de la frenada. A excepción del motor diésel más potente, los propulsores se pueden combinar con cajas de cambio manuales de 6 velocidades o DSG de 7 marchas.

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