Dar sentido al tiempo de incertidumbre

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Mi felicitación y agradecimiento a Misión por dedicar un número a los solteros en la Iglesia. Me he sentido muy identificada y comprendida leyendo los testimonios de personas que, al igual que yo, se fían de Dios. Reafirmo lo que dice Carmen Álvarez: “Dios nos llama a todos, no a unos sí y a otros no”.
El problema es que, con frecuencia, se sufre una doble lucha: sentimos que no encajamos en la sociedad porque intentamos vivir la soltería de un modo cristiano y, por otro lado, nuestra vocación se encuentra en una especie de tierra de nadie. Conocer a otros que están en la misma situación ayuda bastante, al igual que agarrarse a la oración y a los sacramentos. Ser soltera de larga duración cuesta, pero confío en que Dios sabe lo que hace y para qué lo hace.

M. Serrano

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