Date dos sesiones de depilación láser antes de que llegue el buen tiempo y olvídate del vello. Acudir a una clínica dermatológica resulta clave para sacar el máximo rendimiento a esta técnica de depilación y evitar riesgos.

Por Carmen Ledesma

Ahora es el momento para decidirse a acabar con esos quebraderos de cabeza que nos da la depilación durante el verano. Desde el Instituto Médico Láser, ubicado en Madrid, su subdirectora, Josefina Royo de la Torre, explica que “el tratamiento más interesante para depilarse es la depilación mediante láser porque, a medida que el paciente va recibiendo sesiones, el pelo va desapareciendo, de forma que el 90 por ciento de los pacientes tienen eliminando el 90 por ciento del pelo con ocho sesiones, de media”.
La dermatóloga Carmen Galera subraya, además, que todavía estamos a tiempo, “de realizar dos sesiones de depilación antes de que llegue el calor, de tal forma que este verano ya puedas disfrutar de los beneficios de no tener que cuestionarte si puedes ir a la piscina o no. Normalmente, cuando el tratamiento que realizamos es un láser médico, con dos sesiones ya se ven muchos resultados”.
Los beneficios de la depilación láser son innumerables. “Además de la comodidad de acabar con el pelo definitivamente, es un tratamiento que nos permite mejorar patologías dermatológicas tales como la foliculitis (granitos tras depilación convencional), la hidrosadenitis (inflamación y granos profundos en axilas o ingles), el hirsutismo (pelo en zonas donde las mujeres habitualmente no lo tienen: mentón, areolas o abdomen…)”, explica Galera.
Contraindicaciones
El láser no tiene ninguna contraindicación explícita durante el embarazo ni la lactancia, pues no se trata de una radiación. Sin embargo, por precaución y por razones hormonales, se debe suspender cualquier tratamiento. “En concreto, cuando se está dando el pecho, las hormonas femeninas inhiben el crecimiento del pelo, con lo que las sesiones no serán muy efectivas. Lo ideal es dejar pasar un poco de tiempo para iniciar el tratamiento”, explica Liliana Velásquez, formadora técnica de Centros Ideal.
Tampoco hay contraindicaciones con otras patologías dermatológicas, como pueden ser la psoriasis o la dermatitis atópica. “De hecho, muchas veces les recomiendo que se lo realicen para evitar otras técnicas más agresivas para la piel como la cuchilla, la cera o cualquier otro método de arrancamiento de pelo, porque son bastante irritantes para la piel”, apunta Galera.
Existe un riesgo clásico: la lesión térmica a nivel epidérmico, un efecto no deseable que los láseres modernos evitan con un enfriamiento de la capa superficial de la piel.
Se debe trabajar con protección ocular para evitar lesiones que podrían afectar a la vista.
Este tipo de depilación no se realiza en pacientes que toman fármacos fotosensibilizantes ni en algunos pacientes con alteraciones sistémicas que cursan con fotosensibilidad, aunque estos son casos muy poco frecuentes.

 

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