Evarist Okpala, seminarista del María Mater Ecclesiae: “Los creyentes en Nigeria permanecen firmes en la fe”

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En el Seminario María Mater Ecclesiae de Roma los seminaristas reciben los últimos tres años de formación antes de su ordenación.

A pesar de la persecución a los católicos en algunos lugares del mundo, aún existen jóvenes decididos a mantener su fe en medio de la adversidad, como el nigeriano Evarist Okpala, que quiere ser sacerdote para ayudar a “que la Iglesia en Nigeria siga creciendo”.

Por Vannessa Arismendi

Evarist Okpala proviene de la diócesis de Onitsha, al sureste de Nigeria. Llegó a Roma el pasado mes de agosto para continuar sus estudios de teología en el Pontificio Colegio Internacional María Mater Ecclesiae, uno de los dos seminarios –el otro está en Brasil– en que los Legionarios de Cristo dan formación de la mejor calidad a seminaristas de las diócesis más desfavorecidas de África, América y Asia. “Cuando mi obispo me dijo que iba a enviarme a este seminario me alegré muchísimo, ya que venir a Roma es el sueño de casi todos los seminaristas en mi país. Es un privilegio estar aquí”, comenta Okpala.
La semilla de la fe
Evarist, el segundo de cuatro hermanos, creció en Onitsha, una de las ciudades más grandes de Nigeria, en el seno de una familia católica. “Mis padres no eran cristianos sin más, eran buenos católicos. De ellos recibí la fe, mucho antes de plantearme ir al seminario”, asegura. “Las buenas cosas se cultivan en casa: a diario asistíamos a misa en familia, y nos enseñaron a rezar el Rosario, a leer la Biblia y a ser lobos entre corderos”, añade.

“Estudiar en Roma es el sueño de casi todos los seminaristas en mi país”

A los 10 años comenzó a albergar el deseo de ser sacerdote, así que decidió unirse a los monaguillos de su parroquia. Hoy evoca con emoción el día que comenzó a formar parte de aquel grupo: “Fue como entrar en el Cielo. Recuerdo la alegría al entrar por primera vez en la sacristía”. En aquel ambiente se afianzó su deseo de ir al seminario, hasta que, por fin, en 2006 acudió al examen de ingreso. “Entre los 1.000 jóvenes que nos presentamos al seminario de All Hallows, solo 100 fuimos seleccionados”, declara.
Enfrentar la persecución
A pesar de la cruda persecución religiosa que sufre el norte y centro de Nigeria por parte del grupo terrorista islámico Boko Haram, los cristianos del país siguen fieles a su fe aun arriesgando su vida. “Dios ha sido nuestra fuerza para afrontarlo”, comenta Okpala. “Los creyentes en Nigeria no renuncian a su fe. Se mantienen firmes frente a la persecución”.
Evarist aún permanecerá tres años en el seminario María Mater Ecclesiae, y en junio de 2022 espera regresar a su país ya como sacerdote. “Estoy aquí para aprender todo lo que sea bueno para ayudar a que la fe y la Iglesia en Nigeria sigan creciendo. No tengo miedo de regresar, porque creo firmemente que las puertas del infierno no prevalecerán sobre la Iglesia de Cristo”, concluye con convicción.
Apadrina un cura
Los seminarios María Mater Ecclesiae surgieron por una solicitud expresa del Papa san Juan Pablo II a los Legionarios de Cristo en 1991, para que muchos sacerdotes diocesanos recibieran una intensa formación intelectual y espiritual que les permitiese, una vez ordenados, regresar a sus países y convertirse en profesores y formadores en sus seminarios de origen. Hoy, 354 seminaristas de más de 35 nacionalidades se forman en los seminarios de Roma y Sao Paulo. “Estoy muy agradecido a todos los donantes que hacen posible mi formación, ya que supone un gran esfuerzo llevar a un seminarista hasta el sacerdocio. Pueden estar seguros de que rezo continuamente por ellos”, comenta Evarist Okpala. Solo el 10 % de la formación y manutención de un seminarista proviene de lo que aportan sus familias. El resto es posible gracias al apoyo de los donantes. Más información en: www.quediostelopague.com

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