“He sido feliz en un pueblo perdido de África”

Treinta universitarios viajan cada año a un país en vías de desarrollo para participar en los proyectos de acción social del programa de voluntariado de la Universidad Francisco de Vitoria. Una experiencia formativa y espiritual que les cambia la vida.

Por Margarita García

En una sociedad que valora el dinero por encima de todo, pagar 1.200 euros para viajar a África a ayudar a los más pobres podría parecer un sinsentido. Sin embargo, cada año, decenas de alumnos de la Universidad Francisco de Vitoria (ufv) –treinta en este último curso– se apuntan a la “locura” de pagar por participar en una misión.

Esta iniciativa, pionera entre las universidades españolas, se enmarca dentro del programa de actividades vas (Voluntarios por la Acción Social) de la ufv, una agrupación de alumnos que comparten la misma inquietud: poner sus dones, su tiempo y su dinero al servicio de quienes más lo necesitan.

“Esta universidad nos forma como personas y como estudiantes”, reconoce Alejandro Carballo, de 23 años, graduado en Periodismo y estudiante de Derecho, y que ha sido misionero universitario en dos ocasiones. Y ese es justamente el objetivo que se consigue gracias al programa de voluntariado de la ufv.

Tal como apunta Daniel de la Rosa, formador del vas, “no se trata solo de pasar un mes en África, sino de formar a alumnos con conciencia social” y proporcionarles experiencias que les permitan desarrollar actitudes, habilidades y competencias diferenciales que les servirán, también, para su futuro profesional: emprendimiento, creatividad, gestión de conflictos, inteligencia emocional, liderazgo de servicio… Por eso, a lo largo del curso participan en desayunos solidarios, colaboran con el Banco de Alimentos, etc. Esta conciencia social se consigue gracias a “la formación que se imparte en todas las titulaciones universitarias, y con la que se invita a los alumnos a plantearse preguntas, cuyas respuestas pueden encontrar de forma práctica en los voluntariados”, añade.

LA VERDADERA FELICIDAD

Muchas de esas preguntas sobre el sufrimiento, la pobreza o la injusticia surgen cuando los alumnos viajan, en julio, a Etiopía, Brasil o Guinea Ecuatorial. Este último fue el destino al que Carballo acudió el pasado verano, junto a otros alumnos y un nutrido equipo de profesores de la ufv. “He tenido que viajar a un lugar perdido de África para ser realmente feliz –reconoce–, no solo por la labor social, sino porque entre el grupo de misioneros se crea una relación única”.

“Los alumnos suelen llegar arrastrando muchos tópicos –añade De la Rosa–, y algunos creen que, al regresar, van a tirar el televisor o el iPhone; sin embargo, lo que nace en ellos es un proceso de transformación del que no son ni conscientes. Se dan cuenta de que es en España donde empieza la verdadera misión: trasladar lo vivido al día a día, porque Dios te ha colocado en una universidad, no en África”. Y, para hacerlo, cuentan con el respaldo de la ufv.

El programa vas (Voluntarios por la Acción Social) es una de las sociedades de alumnos de la ufv. Para conocer más sobre el mismo, entra en www.ufv.es/voluntariado

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