La doctora que ha ayudado a salvar a 5.000 niños en África

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La pobreza, el hambre y la falta de higiene son algunos de los problemas a los que se enfrentan aún muchos niños en África. La doctora Irene Kyamummi visitó Madrid para recibir el Premio Harambee por su labor en el programa CHEP, gracias al cual más de 5.000 niños han recibido atención médica en Kenia y Uganda. 

Por Marta Peñalver

Fotografía: Dani García y cortesía de Harambee

Según datos de Unicef, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud, 6,3 millones de niños murieron por causas evitables en 2017. La malnutrición, la falta de higiene básica o enfermedades que en países desarrollados están más que superadas causan todavía estragos en muchos puntos del continente africano. Para afrontar esta dura realidad, nació hace 11 años CHEP (Child Health Project o Proyecto de Salud Infantil). Un grupo de médicos de distintos países africanos unieron sus fuerzas para fundar esta asociación que ha atendido ya a más de 5.000 niños en Kenia y que, poco a poco, está empezando a trabajar también en Uganda.
Salud básica para todos
La doctora Irene Kyamummi forma parte de este equipo que promete no parar hasta conseguir que todos los niños de África cuenten con las condiciones de salud básicas. Algo que, según la doctora,  “solo cuesta 50 euros por cada niño, cada 10 años”.
¿Pero en que consiste este programa?  “Vamos a las escuelas –cada vez es más habitual que los padres manden a sus hijos al colegio, aunque sea solo para que coman una vez al día–, y allí realizamos chequeos a todos los estudiantes. Cuando detectamos un caso de malnutrición, una infección u otro problema de salud,  le ponemos solución”.
Visitan a la familia para saber qué hay detrás de cada caso y proporcionan alimentos o productos de higiene básica a aquellos que lo necesitan
Estos médicos llevan a los niños enfermos al hospital y costean el tratamiento que sea necesario. En Kenia cuentan con su propia clínica, pero en Uganda costean cada tratamiento en clínicas de la zona. También visitan a la familia para saber qué hay detrás de cada caso y proporcionan alimentos o productos de higiene básica a aquellos que lo necesitan.

proyecto chep salud infantil África

Casos concretos
“A veces, el problema se debe, en gran parte, a desconocimiento o desinformación. Eso lo vemos en casos de problemas derivados de la falta de higiene, por ejemplo, porque no entienden la importancia de darse un baño o de lavarse las manos. Incluso en una ocasión fuimos a casa de una niña que estaba desnutrida y descubrimos que, por razones de creencias malentendidas, los padres alimentaban a todos los hermanos excepto a ella”, explica la doctora Kyamummi.
“También hemos visto casos como el de un niño al que diagnosticamos VIH y cuando fuimos a su casa descubrimos que había más hermanos contagiados y pudimos atender a toda la familia y proporcionarles formación y la medicación necesaria”. 
Premio Harambee 2020
Por esta labor, la doctora Kyamummi ha recibido el Premio Harambee 2020 a la Promoción e Igualdad de la mujer africana. “En mi país no es muy normal que las mujeres estudien, aunque cada vez se ve más”, reconoce.
“Desde mis años de Universidad tuve el deseo de poner mi profesión a disposición de los que más lo necesitaran”
La doctora Kyamummi nació en una familia muy numerosa en Uganda. Sus padres, ambos profesores, transmitieron a sus hijos la importancia de estudiar, y aunque no tenían recursos económicos para pagarles la universidad, tenían claro que con esfuerzo y sacrificio conseguirían acceder a una formación superior. Y así fue: gracias a sus buenos resultados académicos, Irene logró convertirse en médico.
He visto situaciones muy duras en mi infancia y mi mayor objetivo era ayudar a paliar todo ese sufrimiento
“He visto situaciones muy duras en mi infancia y mi mayor objetivo era ayudar a paliar todo ese sufrimiento. Por eso decidí hacerme médico”, relata. “Durante la carrera y la especialidad –anestesia– colaboré en varios proyectos sociales, y desde entonces tuve el deseo de poner mi profesión a disposición de los que más lo necesitaran”, explica la doctora.
Cuando, al terminar la especialidad, le ofrecieron ir a Kenia a trabajar en CHEP, que estaba naciendo,  “no lo dudé”. Desde entonces, la doctora Kyamummi dedica gran parte de su tiempo a este proyecto galardonado con el premio Harambee.  “Todo este trabajo no sería posible sin la ayuda de tanta gente que desinteresadamente colabora con nosotros” , explica. Y añade que,  “por encima de todo, estoy segura de que es Dios quien bendice este trabajo, porque ha abierto el corazón de todas las personas que nos están ayudando”.

 

Puedes encontrar este artículo en el número 56 de la revista Misión

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