En septiembre, millones de niños regresan, año tras año, al colegio, en unos días repletos de emoción. Sin embargo, en el mundo hay cerca de 263 millones de niños que no pueden vivir esa experiencia porque no están escolarizados. Ante este dato desolador, desde Misión hemos querido destacar algunos proyectos que siembran una semilla de esperanza para el cambio en los cinco continentes.

 

VOLVER AL COLE EN LA CAÑADA REAL
La vida de María Paz Hernández, hija de la Caridad, no se entiende sin su dedicación a la educación. A esta religiosa, las chabolas en las que viven miles de personas en la Cañada Real, en Madrid, la conmovió y dio un vuelco a su vida y a la de su comunidad. “La provincial nos contó que el arzobispo de Madrid, que por entonces era el cardenal Antonio María Rouco Varela, había solicitado ayuda a las instituciones religiosas de la ciudad para un refuerzo escolar que Cáritas lleva a cabo en la Cañada Real.
Yo pedí que me enviaran a mí porque, durante años, veía, al pasar con el tren, a los niños cerca de las vías y me preguntaba qué hacían la sociedad y la Iglesia por ellos”, explica la hermana.
La Cañada Real constituye una serie de asentamientos ilegales que se extienden a lo largo de quince kilómetros entre Coslada, Madrid y Rivas-Vaciamadrid y, aunque es imposible conocer con certeza su población, esta se estima en torno a los 9.000 habitantes.
La Cañada Real se divide en seis sectores, los cinco primeros están casi normalizados, mientras que, en el último sector, se concentran personas en riesgo de exclusión social. “No existe ningún servicio público, ni sanidad, ni escuelas, ni transporte”, explica la hermana.
“Cáritas, que es la Iglesia, está allí desde hace muchos años. Alquiló una fábrica de muebles abandonada y la habilitó para que los niños puedan estar de 16:00 a 19:30. Cuentan con un tiempo de repaso y apoyo escolar, hacen una merienda-cena, y quienes no disponen de agua corriente en sus casas pueden ducharse, se les lava la ropa, trabajan en habilidades sociales y reciben atención sanitaria…”, explica la hermana.
Para que puedan participar en el proyecto, deben estar escolarizados. Sin embargo, gracias a esta iniciativa, estos chicos son quienes presentan un menor absentismo escolar en la zona “porque están controlados por la tarde”. Participan 70 niños en las clases de Primaria, 18 en el aula de estudio para la eso y el Bachillerato, y 17 en la Formación Profesional Básica.
La vuelta al cole en la Cañada Real apoya también a los padres, ya que pretende convertirse en un proyecto integral. “Aprovechamos que quincenalmente Cáritas les proporciona un desayuno escolar para que los niños puedan llevarse a clase un zumo y algo de comer. Ahí se les habla de los progresos de su hijo, ya que los padres, en muchas ocasiones, delegan en nosotros la relación con el colegio”.
PROYECTO CAÑADA
Lugar: Madrid, España
Nombre: Programa municipal aspa
Más información: www.caritasmadrid.org

 

“Cáritas, que es la Iglesia, está allí desde hace muchos años. Alquiló una fábrica de muebles abandonada y la habilitó para que los niños puedan estar de 16:00 a 19:30. Cuentan con un tiempo de repaso y apoyo escolar, hacen una merienda-cena, y quienes no disponen de agua corriente en sus casas pueden ducharse, se les lava la ropa, trabajan en habilidades sociales y reciben atención sanitaria…”

 

ROMPER EL CÍRCULO DE LA POBREZA

“La educación y la escolarización son la única llave que permitirá a las nuevas generaciones de las comunidades menos aventajadas de Bombay romper el círculo vicioso de la pobreza que arrastran sus familias desde hace numerosas generaciones”, explica a Misón Jaume Sanllorente, fundador de la ONG Sonrisas de Bombay.

Tras un viaje que le cambió la vida, este periodista y escritor catalán fundó esta ONG dedicada a la escolarización de niños en los barrios más desfavorecidos de esta ciudad.Actualmente atienden a casi 700 niños de hasta 6 años, además de llevar a cabo programas para evitar el abandono escolar de las niñas y los programas académicos y de refuerzo extraescolar para adolescentes y jóvenes de las zonas más deprimidas, de los que se benefician más de 400 chicos y chicas.
Sanllorente explica las flagrantes carencias del sistema educativo indio: según las cifras oficiales de Unicef, la alfabetización ronda el 63 por ciento de adultos y la tasa neta de matriculación/asistencia a la enseñanza primaria entre los años 2005 y 2015 fue del 83 por ciento.
“Pero, desde luego, estas cifras esconden muchos claroscuros”, apunta, porque “la única ley en la India que garantiza en la Constitución el acceso obligatorio y gratuito de los menores a la educación es de 2009”. Hasta entonces, no existía ninguna normativa al respecto y, además, actualmente solo cubre de los 6 a los 14 años, “dejando desprotegidos a los niños de edades inferiores y superiores”.
Sanllorente asegura que, además, es necesario un programa de atención transversal, de modo que  “en una misma familia, los hijos estudien en nuestros centros y los padres participen de los programas de salud y desarrollo socioeconómico”. De lo contrario, es difícil que los padres acepten que su hijo estudie, pues  “que su hijo o hija vaya a la escuela implica que entre un sueldo menos en el hogar, lo cual puede tener repercusiones devastadoras en la economía familiar”, afirma.
En esta lucha pacífica contra la pobreza hay ejemplos como el de Vijay Singh que “dan valor y sentido a este trabajo, a pesar de las dificultades”, destaca Sanllorente.Vijay vivía en la calle, en Nepal, y llegó a la India con su familia en busca de un futuro mejor. Comenzó a formarse en los proyectos educativos de Sonrisas de Bombay hace diez años y, actualmente, es el segundo chef de uno de los mejores hoteles del Bombay.
UNA APUESTA POR LA INFANCIA
Lugar: Bombay, India
Nombre: Sonrisas de Bombay
Más información: www.sonrisasdebombay.org

La educación y la escolarización son la única llave que permitirá a las nuevas generaciones de las comunidades menos aventajadas de Bombay romper el círculo vicioso de la pobreza que arrastran sus familias desde hace numerosas generaciones”

 

ILUMINAR LA TRADICIÓN ANCESTRAL
“El 14 de marzo de 2015, el ciclón Pam, el de mayor envergadura sufrido en el Pacífico hasta la fecha, nos pasó por encima y destruyó el 90 por ciento de los edificios de nuestro colegio”, explica Antonio López García-Nieto, misionero español del Sagrado Corazón en la República de Vanuatu.
Vanuatu, un archipiélago de 83 islas en el océano Pacífico, es, según el informe World Risk Report, el lugar más peligroso del mundo para vivir, debido a las frecuentes y devastadoras catástrofes naturales que se producen en la zona. Tan solo en el año 2015, tuvieron lugar, en pocas semanas, un terremoto, un tsunami y un ciclón. El misionero español es el director de la escuela-internado que los misioneros corazonistas tienen en este país.
“Las clases comienzan en febrero y terminan en diciembre y la escolarización no es obligatoria, por lo que tan solo asiste el 60 por ciento de los niños de Vanuatu de entre 6 a 11 años”, explica el misionero. A pesar de que desde hace tres años la escuela primaria es gratuita en las escuelas públicas y privadas,  “muchos padres no quieren que sus hijos vayan a la escuela para no contradecir las tradiciones ancestrales. Esto, en la isla de Tanna, donde nosotros estamos, es evidente”, comenta.
“Otro reto al que nos enfrentamos es el de las chicas, que tienen que dejar el colegio sin terminar los estudios porque sus padres las prometen en matrimonio a una edad muy temprana. También son comunes las ausencias prolongadas debido a las fiestas tradicionales de las tribus. Intentamos mentalizar a los padres de la importancia de la asistencia a clase, pero es muy complicado; además, muchos de ellos no pueden pagar los gastos escolares”, asegura.
“Solo los privilegiados que consiguen becas tienen acceso a los estudios universitarios pero para ello deben ir a estudiar a Australia, Nueva Zelanda, Fiyi, Nueva Caledonia o Francia, y los precios de estos estudios son inasumibles para las gran mayoría de familias de Vanuatu”, explica. Por eso, la ilusión de los corazonistas es  “llegar a conseguir que, sin salir de la isla, puedan acceder a estudios superiores”.
López García-Nieto agradece “la solidaridad internacional y, especialmente, la de la Fundación Corazonistas de España, porque con su ayuda podemos seguir dedicándonos a la reconstrucción total de la escuela afectada por el ciclón Pam y otorgar becas a los niños”.
PROYECTO VANUATU
Lugar: Isla de Tanna, República de Vanuatu
Nombre: Misión católica de Lowanatom
Más información: www.corazonistas.com

 

“EL 14 de marzo de 2015, el ciclón Pam, el de mayor envergadura sufrido en el Pacífico hasta la fecha, nos pasó por encima y destruyó el 90 por ciento de los edificios de nuestro colegio”

 

UNA ESCUELA PARA SALIR DEL VERTEDERO
Construir un colegio para los chicos del vertedero fue el objetivo que dio origen a la Fundación Kinal, en 1961, en Ciudad de Guatemala. El centro está a poca distancia de uno de los vertederos más grandes del país, en el que cada día miles de personas separan a mano la basura de los materiales reciclables para ganar un dinero que les permita vivir.
Edgar Umaña, su director, cuenta que el proyecto comenzó inicialmente para la escolarización de adultos, pero posteriormente se extendió a la educación primaria, el bachillerato y la formación profesional.
“Muchos padres de nuestros alumnos trabajan en el vertedero”. Umaña recuerda cómo una madre le contó que  “varias generaciones de su familia habían trabajado en el vertedero –su padre lo hizo–.
Ella también trabajaba ahí, pero había acudido a Kinal porque no quería que su hijo también acabara en el vertedero. Quería otro futuro para él, y su hijo está estudiando con nosotros”.
En este colegio estudian niños de todo el país. “En muchas ocasiones, vemos que los chicos no hablan bien el español, sino lenguas indígenas, lo que hace que tengamos que empezar enseñándoles lo básico”.
PROYECTO KINAL
Dónde: Ciudad de Guatemala
Nombre: Fundación Kinal
Más información: www.kinal.org.gt

 

“Muchos padres de nuestros alumnos trabajan en el vertedero. Una madre me contóaba que varias generaciones de su familia habían trabajado en el vertedero –su padre lo hizo–. Ella también trabajaba ahí, pero había acudido a Kinal porque quería otro futuro para su hijo”

 

BECAS DE ESTUDIO PARA REFUGIADOS
27,5 MILLONES de niños refugiados se han visto obligados a huir de la guerra y la violencia para enfrentarse a un futuro incierto fuera de su país, tras haber dejado todo atrás. Consciente de esta gravísima situación, el sacerdote eritreo Mussie Zerai, radicado en Suiza, otorga becas a niños refugiados en el cuerno de África para evitar su huida hacia Europa a través de su agencia de cooperación Habeshia.
“Puede que no haya un futuro para ellos en su país de origen, del que han escapado de la guerra o del hambre, pero en el país vecino, al que son más cercanos física y culturalmente, puede que sí haya una posibilidad para ellos. Especialmente en los países del continente”, explica el sacerdote.
De este modo, Zerai asegura que su cometido tiene una doble función: “Además de darle un futuro a ese joven, estoy evitando que caiga en las manos de las mafias durante los cuatro o cinco años de duración de sus estudios. Ese tiempo le ayudará a tomar decisiones más meditadas, porque muchas de las personas que arriesgan su vida en el mar para intentar llegar a las costas europeas consideran que no tienen ninguna otra opción”.
Los jóvenes que no reciben ningún otro tipo de ayuda son los primeros en acceder a estas becas, que, aunque son limitadas y “provienen de nuestra pequeñísima fundación”, permiten a los jóvenes trasladarse al campus universitario donde viven y estudian, gracias al o cual pueden salir de la calle o de los campos de refugiados.
“En Etiopía, por ejemplo, alquilamos una casa para cinco o seis jóvenes. La hemos acondicionado, y nosotros les pagamos el alquiler y los estudios, y les damos un poco de dinero para sus gastos”, afirma Zerai.
Este sacerdote eritreo explica que, al terminar sus estudios, los jóvenes pueden tomar la decisión de volver a su país, si es que el conflicto por el que salieron ha cesado, o bien seguir hacia Europa.  “Pero al menos así, vayan adonde vayan, podrán decir que conocen un oficio o que han estudiado algo”.
PROYECTO BECAS
Lugar: Cuerno de África
Nombre: Agenzia Habeshia
Más información: habeshia.blogspot.com

“En Etiopía, por ejemplo, alquilamos una casa para cinco o seis jóvenes. La hemos acondicionado, y nosotros les pagamos el alquiler y los estudios, y les damos un poco de dinero para sus gastos”

NIÑOS SIN ESCOLARIZAR EN EL MUNDO
En el mundo hay cerca de 263 millones de menores que no van al colegio, según datos publicados en julio de 2016 por el Instituto de Estadística de la unesco (ieu). Tal como se recoge en este informe y en el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (gem), esta dramática cifra se reparte entre 61 millones de niños de 6 a 11 años, 60 millones que deberían cursar la educación secundaria (12-14 años) y 142 millones entre los 15 y 17 años, una edad en la que la escolarización no es obligatoria en algunos países y con la que ya es legal trabajar.
Los datos son aún más graves cuando se hace referencia al África subsahariana, donde se registran los índices más altos de exclusión: el 35 por ciento de los niños de entre 6 y 11 años vive en zonas de conflicto.
Ante este triste panorama, las niñas lo tienen todavía más difícil porque, según el informe, en el África septentrional y en Asia occidental, las niñas, en particular, son las más pobres y siguen teniendo más problemas para acceder a la enseñanza primaria. Entre los menores de edad sin escolarizar, casi la mitad de las niñas no asistirá nunca a clase, en comparación con apenas la tercera parte de los niños.

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