Numerosos y recientes estudios se rinden ante el origen “no humano” de la Virgen de Guadalupe, de México. Incluso la Nasa ha confirmado que la imagen de la tilma, aunque lo parezca, ni es un cuadro, ni ha sido pintada.

Por Santiago Menor

Tras una serie de apariciones al indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin, la imagen de la Virgen de Guadalupe se plasmó en su tilma el 12 de diciembre de 1531, ante numerosos testigos. La aparición mariana fue un punto de inflexión en la evangelización del Nuevo Mundo, centuplicó las conversiones voluntarias y dio protagonismo a los indígenas. Hoy la Guadalupana es estandarte de la nueva evangelización y de la defensa de la vida.

Estos son algunos de sus impactantes detalles, documentados en El misterio de Guadalupe (Edibesa, 2016), con datos de numerosos y recientes estudios realizados por científicos independientes, algunos incluso procedentes de la NASA: