Las ventajas de ser madre de familia numerosa

Quizá lleves en tu vientre a vuestro tercer hijo, al quinto o –quién sabe– al séptimo u octavo. Es posible incluso que la perspectiva de “uno más” abrume un poco (o mucho) al principio, así que permíteme que intente sacarte una sonrisa con algunas de esas pequeñas ventajas que tiene ser madre de familia numerosa. 

Por Isis Barajas

Ilustración: Marta Jiménez

Nunca estarás sola: Lo sé, no parece muy positivo… Pero piénsalo bien: no te faltará nunca un buen achuchón cuando estés decaída, e incluso en el peor de tus días te sentirás la mujer más indispensable del mundo, porque siempre habrá un niño que grite eso de  “¡mamá, que ya he hecho cacaaaaa!”.

Adiós al desperdicio de comida: Tardarás más en llenar la nevera de lo que les llevará a tus hijos vaciarla. ¿Que no les gusta algo? No pasa nada, ya habrá otro que se lo acabe con ganas. Aquí no se tira nada, oiga.

No pasarás desapercibida: si siempre quisiste ser el centro de todas las miradas, esta es la tuya. Ponte guapa, porque en cuanto plantes un pie en la calle con tus cuatro o cinco churumbeles no podrás quitarte de encima los ojos de los transeúntes. Ni la Miranda Kerr, te lo digo yo.

No te aburrirás: eso es lo que te va a decir todo el mundo. Y es verdad, se acabaron esas tardes tontas sin saber qué hacer pegada al televisor o a Instagram… Una vida trepidante está al alcance de tu mano: obras de arte en la pared, saltos mortales en el sillón, conversaciones intensas justo antes de dormir…

Tendrás tu propio club de fans: serán los primeros en darse cuenta de que estrenas pintalabios o zapatos de tacón. Disfrútalo, porque si hay algo que no tiene precio es ese “¡mamá, pero si estás guapísima!” que te dicen embelesados y a coro cuando por fin te pones un vestido mono para salir de cena con papá.

Aliados para las tareas domésticas: vale, esto hay que trabajárselo un poco. Pero, además de que es muy educativo para ellos, ¿te imaginas lo que es repartir las tareas domésticas entre cinco, siete o nueve personas? Una verdadera intendencia lista para entrar en acción.

La erudición al alcance de tu mano: por fin, aprenderás a hacer raíces cuadradas y te enterarás de lo que sucedió en la Guerra de los Cien Años. Y eso a la vez que tarareas la canción de la Reina “A” de Letrilandia y repasas las restas con llevadas. Todo el conocimiento de Infantil a Secundaria en un solo curso, y con la posibilidad de repasarlo año tras año. De aquí a la erudición hay solo un paso.

Pero, sobre todo, volverás a enamorarte, y lo harás como si fuera la primera vez. Volverás a asombrarte de la belleza de la vida con la mirada recién estrenada de tu nuevo hijo. Volverás a emocionarte con los primeros pasos vacilantes del pequeño, aunque ya sea tu quinto hijo. Volverás a disfrutar enseñando a montar en bici, a nadar, a leer las primeras palabras, a descubrir las estrellas o a montar la última litera de IKEA.

Te quedarás admirada cuando veas que tus hijos se cuentan confidencias, cuando inventan juegos o crean mundos paralelos incomprensibles para ti. Volverás a amar. Y sentirás que tu amor no solo no se agota, sino que crece, se multiplica y se hace más grande. Tendrás un corazón ensanchado, donde cabe y tiene su propio espacio cada uno de tus hijos; todos ellos únicos, irrepetibles e inmensamente amados.