El director del Centro San Camilo de Humanización de la Salud, el doctor José Carlos Bermejo, explica que no todos los tipos de sufrimiento son iguales, y que es importante distinguirlos para poder tratarlos, acompañarlos y ofrecerlos:

Por José Antonio Méndez

 

Sufrimiento Físico:
“Hablamos de dolor y de otros síntomas que producen displacer. Por ejemplo, una enfermedad. El mejor camino para abordarlo es la Analgesia y la medicina, aunque el alivio del dolor responde también a estímulos sociales, psicológicos, afectivos…, porque liberamos endorfinas”.
Sufrimiento Moral:
“Está vinculado a la ética y relacionado con el mal que hacemos a otros, a nosotros mismos o que nos hacen los demás. Tiene que ver con la culpa y hace sufrir porque habría podido ser evitable. Por ejemplo, la traición de un amigo o una injusticia en el trabajo. Su camino terapéutico es el Perdón, y como tentación, el rencor”.
Sufrimiento Psicológico:
“Se da cuando, al valorar las amenazas que tenemos cerca y los recursos con los que contamos para defendernos, nos vemos impotentes para evitarlas o controlarlas. Por ejemplo, la ausencia prolongada de empleo. La clave es el grado de Empoderamiento que sentimos a nuestra disposición para gestionar la amenaza y minimizar su poder”.
Sufrimiento Espiritual:
“Nace del vacío existencial, la angustia y la desesperanza ante lo inevitable. El camino terapéutico pasa por buscar un Sentido a lo que vivimos, por la responsabilidad en vivir sanamente lo que no podemos cambiar, e introducir la esperanza y la confianza en Dios”.

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