Hoy en día sabemos de muchos temas, sin embargo, pocas mujeres reconocen las fases fértiles e infértiles durante su ciclo menstrual, cuando, en realidad, es un conocimiento básico “que toda mujer debería tener”, tal como aseguraba la Dra. Evelyn Billings. La nueva edición en español del libro del que es coautora, El Método Billings (Palabra, 2016), actualizada y revisada, hace accesible este conocimiento a cualquier mujer, ya tenga ciclos regulares o irregulares, esté en plena lactancia materna, en la premenopausia, o haya decidido abandonar la anticoncepción hormonal.

Por Isabel Molina Estrada

 

“DISTINTOS ESTUDIOS de parejas que están buscando un embarazo han demostrado que menos del 18 por ciento de ellas saben cuándo son fértiles durante su ciclo”, asegura Marian Corkill, coordinadora de Educación y Entrenamiento del Método de Ovulación Billings (MOB) en Australia. Sin embargo, hoy en día está al alcance de toda pareja la posibilidad de aprender a reconocer cuáles son sus síntomas de fertilidad, no solo para mejorar las posibilidades de concebir, sino también para evitar un nuevo embarazo cuando lo considere necesario. Con motivo de la nueva edición del libro El Método Billings, de la Dra. Evelyn Billings y la Dra. Ann Westmore, Misión conversó con Corkill para averiguar cómo puede un matrimonio identificar esos síntomas para poder así administrar su fertilidad de forma natural.
¿Qué ventajas ofrece el MOB respecto a otros métodos naturales de reconocimiento de la fertilidad?
Una de ellas es que no requiere ningún tipo de tecnología, aunque esto se traduzca para muchas personas en que se trata de un método anticuado e ineficaz. Es una pena, pues demuestra que no conocen la ciencia en la que se basa el MOB y tampoco saben que nuestros conocimientos de la misma nos ha permitido desarrollar esta metodología.
¿En qué se basa este método?
Hoy en día sabemos que el registro de los síntomas de la mujer durante su ciclo reflejan el ascenso y el descenso de las hormonas ováricas –estrógeno y progesterona–, y que el cuello del útero responde a la acción de estas hormonas mediante la producción de moco, el cual permite a los espermatozoides desplazarse y vivir durante los días fértiles.Durante el tiempo infértil del ciclo, el cuello del útero está bloqueado por una mucosidad espesa que detiene la entrada de los espermatozoides y asegura que su esperanza de vida sea muy corta, por lo que no son capaces de fertilizar el óvulo. Hoy en día, los usuarios del MOB pueden identificar con seguridad los patrones de fertilidad e infertilidad, y la pareja puede aplicar este conocimiento para lograr o posponer el embarazo de forma natural.
¿Qué hace único a este método?
El reconocimiento de la infertilidad en la fase preovulatoria del ciclo es exclusiva del MOB. Al ser completamente natural –no requiere dispositivos, pastillas o la alteración de la fertilidad durante el acto sexual– coopera con la naturaleza tal como Dios la planeó; permite al hombre y a la mujer amarse totalmente, sin alterar el don de su fertilidad. A diferencia de otros métodos naturales, el método Billings no pide a la pareja o a la mujer que haga algo que no haya hecho hasta ese momento, excepto que preste atención a su cuerpo y lleve un registro diario de sus observaciones.
¿En qué consiste ese registro diario?
La mujer toma nota, al final del día, de cualquier sensación que haya experimentado en su vulva, así como de las observaciones visuales de cualquier secreción obvia. No es necesario que se examine internamente ni tocar o estirar el moco, así como tampoco tomarse la temperatura. Aprende a sintonizar con lo que su cuerpo le dice. Es algo que ella ya he hecho antes, pues toda mujer reconoce cuándo está menstruando: se da cuenta de la humedad en su vulva. Lo mismo ocurre con el moco: una vez advierte su presencia, identifica el cambio de patrón de su fertilidad.
¿Qué ocurre si la gráfica no muestra signos de ovulación en la mujer?
En estos casos, el método Billings puede ser una fuente fiable para vigilar la salud reproductiva de la mujer, pues indica que existe una anomalía que requiere una investigación médica.

Marian Corkill asegura que hay parejas que con leer El Método Billings son capaces de comenzar a utilizar las cuatro reglas del MOB. Sin embargo, para poder aplicarlas bien, la mujer necesita llevar una gráfica de sus síntomas y saber cómo interpretarla. De ahí la importancia de acudir a un monitor acreditado por WOOMB (www.woombesp.es) que le guíe en su aprendizaje. Una vez que haya aprendido a reconocer su patrón de fertilidad e infertilidad, la pareja podrá aplicar el método de forma autónoma.

Para lograr el embarazo: A un matrimonio que está deseando concebir un hijo, el método Billings le ayuda a reconocer la fase de “fertilidad óptima” en el ciclo de la mujer. Este conocimiento es clave, ya que “cada ciclo ofrece un tiempo limitado en el que puede producirse la concepción”, explica Corkill. Así, en las parejas que son fértiles, disminuirá la decepción de no lograr el embarazo rápidamente. Y a las mujeres que son subfértiles, es decir, que pueden estar ovulando solo en algunas ocasiones por tener bajos niveles hormonales, el mob les ayudará a identificar tales dificultades y podrán buscar el tratamiento médico adecuado. Corkill comenta que, además, “cuando se identifica subfertilidad en el varón, mantener una relación sexual cerca del momento de la fertilidad óptima aumenta las posibilidades de lograr un embarazo”.

Para evitar el embarazo: “Se han realizado múltiples estudios en todo el mundo, durante muchos años, que han demostrado que cuando se utiliza este método de acuerdo con sus reglas, el éxito para evitar un embarazo es de, aproximadamente, el 98 por ciento, es decir, un resultado tan eficaz como cualquier método de anticoncepción sin ninguno de los potenciales efectos secundarios”, asegura Corkill.

 

¿Cuál es la mejor manera de aprender este método?
Leer el libro El Método Billings, es una excelente manera de obtener una visión general del método y de cómo utilizarlo con eficacia en todas las fases reproductivas: de la menarquia a la menopausia. Sin embargo, ya que todos aprendemos de forma diferente, lo mejor es combinar todos los recursos: acceder a la página web www.billings.life.com –o a su filial en España, www.woombesp.es–, leer el libro y, sobre todo, hablar con un monitor que ayude a los esposos a ganar confianza, rápida-mente, en el método.
Muchas parejas están sufriendo porque no logran concebir. ¿Qué les recomienda a quienes han decidido dejar la píldora?
El cuerpo de algunas mujeres que han dejado de utilizar la anticoncepción química puede tardar en volver a producir las hormonas necesarias para la ovulación o en responder a esas hormonas para producir de nuevo el patrón de fertilidad. La ventaja de utilizar el método Billings, en este caso, es que no necesita identificar la ovulación para determinar los momentos de fertilidad e infertilidad. Por eso, les animo a comenzar a llevar su gráfica en cuanto dejen los anticonceptivos. Es posible que, durante sus primeros dos ciclos, ya noten sus patrones fértiles e infértiles. Algunas tardarán más, mientras sus cuerpos se reajustan, pero las reglas del MOB a menudo se pueden aplicar transcurridas solo dos semanas de llevar la gráfica, a pesar de que no haya ocurrido la ovulación.
Tras esas dos semanas, un instructor puede ayudar a la mujer a detecta el patrón invariable de sus tiempos infértiles o un patrón cambiante, en cuyo caso se sabe que la mujer está recuperando la fertilidad.

Respecto a si los maridos deben conocer también el método Billings, Marian Corkill comenta que “a menudo se dice que ‘es imposible entender a una mujer’. Sin embargo, el hombre que comprende las fases del ciclo de su esposa y sabe leer su gráfica tendrá una mejor apreciación de la complejidad y la maravilla de la mujer que ama”. Y añade que, a diferencia de la anticoncepción –que es, por lo general, responsabilidad exclusiva de la mujer, pues es ella quien tiene que acordarse de tomarse la píldora o ponerse una inyección–, para que el MOB sea eficaz, exige que los esposos trabajen juntos, “ya sea para tener un bebé o para posponer el embarazo”. De esta manera, el marido que comprende las fases del ciclo de su mujer, puede protegerla de “cualquier potencial efecto secundario inherente a los métodos anticonceptivos ‘modernos’”.

 

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