Metodologías activas. Educar en la era Covid-19.

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El protagonista de la educación es el alumno, pero esto no quiere decir que adquiera los conocimientos solo. El maestro es el guía insustituible que le acompaña creando los contextos educativos adecuados y ricos para favorecer un aprendizaje que perdure en el tiempo. Para esto, muchos expertos hablan de que la clase magistral no es suficiente y debe ser acompañada de otros recursos y metodologías activas. Álex Visús explica que para que el alumno aprenda es necesario recorrer los seis niveles de la Taxonomía de Bloom: conocer, comprender, aplicar, analizar, evaluar y crear. De este modo, comprender el contenido y memorizarlo son escalones necesarios, pero no suficientes. Por eso los maestros deben trabajar para que los alumnos alcancen los niveles superiores de aprendizaje, es decir, analizar, evaluar y crear. Una herramienta óptima, por ejemplo, es el trabajo por proyectos, una forma de trabajar que además fomenta las inteligencias múltiples de cada niño. “Aquello que el alumno construye y crea favorece mucho más el aprendizaje que aquello que solo memoriza”, recalca Visús. Se trata de que cada niño utilice el contenido que ha memorizado y comprendido para crear un producto final: una canción, un cuento, una maqueta, un experimento…
Puedes encontrar este artículo en el número 57 de la revista Misión.
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