Nártex: Y vio Dios que era bello

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Cada pieza de arte sacro encierra un mensaje evangeli­zador que no suele estar recogido en las guías turísticas. Por eso, desde hace diez años, los voluntarios de Nártex recorren Europa, España incluida, para mostrar el sentido que atesora el patrimonio cultural de la Iglesia.

Por José Antonio Méndez

Aunque hoy “vivimos en un feísmo y en un ritmo frenético que no nos deja contemplar, una obra de arte correctamente observada y explicada es capaz de conmovernos hasta llevarnos a un encuentro personal con Cristo”. Quien esto señala es Isabel Fernández, presidenta de Nártex, una asociación cultural que desde hace diez años desgrana para el gran público los mensajes más profundos que encierran las obras de arte sacro.
Con un ejército de voluntarios formados en historia, arte y teología, Nártex organiza visitas guiadas, conferencias, proyectos de verano, sesiones de arte y oración, publicaciones y cursos de formación “para que el espectador sea consciente de que los templos y obras de arte son la huella de dos mil años de cristianismo y, sobre todo, pueda descubrir el mensaje de fe que encierran”, dice Cristina Solano, secretaria de Nártex.

“Cuando oíamos a algún guía o escuchábamos una conferencia, solía faltar el sentido trascendente de estas obras, que sin embargo es fundamental”

La asociación, que hoy cuenta con más de mil simpatizantes y colaboradores, ha llevado a cabo cientos de iniciativas en las diócesis de Madrid, Toledo, Cádiz, Sevilla, Jerez, Palencia, Alcalá de Henares y Barcelona, y forma parte de la red europea Ars et Fides, con la que organiza proyectos en las catedrales de toda Europa.
“Cuando oíamos a algún guía o escuchábamos una conferencia, solía faltar el sentido trascendente de estas obras, que sin embargo es fundamental”, explica Isabel Fernández. Hoy, gracias a la labor de Nártex, “tenemos una colección de historias preciosas de turistas conmovidos; colaboradores movidos por el Espíritu tras participar en alguna iniciativa; vocaciones descubiertas o reafirmadas en los ratos de arte y oración; turistas que se impactan al conocer de nuestros voluntarios un testimonio de fe vivida desde el arte…”, concluye Fernández.
Con Nártex, el arte sacro abre una ventana a Dios.

En clave Misión

La vocación de Nártex es divulgativa y evangelizadora. Muestra de ello es su compromiso con Misión, en la que periódicamente los expertos de esta asociación desgranan para los lectores las claves artísticas y catequéticas de obras como el paso de la Macarena, de Sevilla; piezas de Las Edades del Hombre; o el Resucitado, de Murillo. Conoce más de su labor a través de su web: www.nartex.org.

 

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