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Los padres de la comunidad La biblioteca de los peques consultados por Misión coinciden: llevar a los niños a la biblioteca, incluso desde bebés, les ayuda a crear hábitos de lectura, les permite practicar la escucha activa y les enseña a valorar los servicios públicos. Te damos otros 10 motivos para seguir su ejemplo:

Por Margarita García

1. DISFRUTA DEL SILENCIO. Seguro que has reparado en ello: estamos perdiendo la capacidad de disfrutar de la paz y la calma. La biblioteca es un lugar ideal para aprender a degustar un oasis de silencio.

2. APRENDE MODALES. Acudir regularmente a la biblioteca les permite poner en práctica buenas costumbres, así como aprender a cumplir normas de convivencia como respetar el silencio de otros o pedir libros con educación.

3. COMPARTE. En la biblioteca se dan cita cada tarde decenas de niños, y es fácil que el mismo libro se les antoje a varios de ellos a la vez. O lo comparten o ¡no hay libro!

4. EJERCITA EL ORDENAR. Quizá en tu casa se recojan los libros al tercer mandato de “¡a recoger!”. Con las visitas a la biblioteca, los padres aseguran que es más fácil que sus hijos aprendan que cada libro tiene su lugar.
5. AUMENTA EL VOCABULARIO. A fuerza de leer y leer, los niños aprenden nuevas pala­bras y conceptos. Además, muy posiblemente la biblioteca que visites cuente con libros en otros idiomas.

6. FILTRA ANTES DE COMPRAR. ¿No estás seguro de qué tipo de libros le gustarán a tu hijos? Ve a la biblioteca y ellos explorarán sus gustos literarios.

7. SOCIALIZA. Si tu hijo aún no va al colegio, en la biblioteca y la bebeteca encontrará compañeros de lectura.

8. cuida lo que es de todos. Durante los días que la biblioteca presta uno o varios libros, el niño se convierte en el responsable de que vuelvan en buen estado y en el plazo indicado. Con frecuencia no valoramos las cosas que son de todos, como ocurre en la biblioteca. Sin embargo, la pérdida o destrozo de un libro tiene consecuencias dependiendo de cada centro.
9. ESTIMULA LOS SENTIDOS. Para los bebés, el contac­to con la lectura es una for­ma de estimulación visual, auditiva, táctil… Existen bibliotecas que ofrecen cuentacuentos incluso para edades tempranas. También los más mayores, si están guiados por un bibliotecario, encontrarán, en la posibilidad de elegir qué leer entre cientos de títulos, una tarea estimulante.

Y por supuesto…

10. CREA HÁBITOS DE LECTURA Y ESTRECHA VÍNCULOS AFECTIVOS. La lectura es una afición muy enriquecedora no solo por los conoci­mientos que aporta, sino porque también gracias a ella padres e hijos pueden compartir tiempo juntos disfrutando del placer de leer. Además, un estudio del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati (Ohio) apunta que leer cuentos en voz alta a los niños de entre 3 y 5 años ayuda a preparar sus cerebros para la lectura y el aprendizaje futuro.