Tu prójimo más próximo

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Tu Prójimo Más Próximo (TPMP) es un apostolado caritativo que ha unido, para siempre, a una comunidad de laicos con la familia Prat Jiménez.

Por Margarita García

LA PROVIDENCIA es imprevisible. En 2007 Elena Jiménez enviuda y queda sola al cargo de sus 12 hijos, todos ellos en edad escolar. Simultáneamente, un grupo de profesionales y miembros de una comunidad del Regnum Christi entre los que están Gerardo, Juan, Andrea, Mariano, Jaime, Vicente, Enrique, Ninin y otros muchos… busca desde hace tiempo una forma de hacer apostolado en comunidad.

Sus caminos se cruzan gracias al colegio Real Monasterio de Santa Isabel de Barcelona, donde siguen estudiando algunos de los Prat Jiménez.

Tan pronto como llega a los oídos de uno de los miembros de la comunidad la difícil situación que atraviesa la familia, se ponen manos a la obra para conseguir una cantidad de dinero al mes que puedan enviar a la familia para que Elena logre salir adelante con un poco de holgura.

Esta fue la semilla de una obra que, al amparo de la Congregación de los Legionarios de Cristo, recibió el nombre de Tu Prójimo Más Próximo (TPMP).

Desde entonces, han pasado diez años. Gerardo Cinelli, uno de los miembros de  TPMP, asegura que “este es uno de los principales milagros” ya que permanecer una década en una misma labor apostólica, con una crisis económica entre medias, no es fácil.

En estos años, la familia Prat Jiménez ha crecido –Elena ya tiene cinco nietos–, los hijos mayores han terminado sus carreras universitarias y han conseguido un trabajo, y los demás continúan con sus estudios, gracias, en parte, a la ayuda de las familias que, a través de TPMP, han donado una cantidad de dinero al mes.

Además, en todo este tiempo la familia Prat Jiménez no solo ha encontrado un respaldo económico,  sino que ha contado, sobre todo, con las oraciones de TPMP.

“No se trata de calmar la conciencia firmando un cheque, porque cuando se conoce al prójimo es posible amarle en sus debilidades”, comenta Cinelli. Y añade:  “Los miembros de TPMP queremos estar cercanos en la oración y conocer la situación de sufrimiento, y solo fruto de ello, brota la donación económica”.

De ahí que, con regularidad, Elena comparta con las familias donantes una carta en la que cuenta los progresos de sus hijos, las bodas, los nietos… y también sus dificultades como madre viuda de una familia tan grande: “La falta de un padre se nota a diario, pero tengo la certeza de que Dios va por delante.

He visto grandes milagros en cada uno de mis hijos, y donde yo no llego le encomiendo a mi marido a todos sus queridos hijos, y estoy convencida de que su padre, desde el Cielo, ayuda cada día más”.

Se buscan más próximos

“Tenemos el deseo de hacernos más grandes”, asegura Cinelli. Durante la crisis quisieron ayudar a más familias, pero el número de donantes descendió y tuvieron que centrarse en la familia Prat Jiménez.

No obstante, han  colaborado puntualmente con misiones, Cáritas y órdenes religiosas. En cualquier caso, concluye:  “Si los lectores conocen a otra familia o realidad en necesidad, que no duden en contactar con nosotros”. 

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