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Nueve claves para vivir la Misión de este número: Recuperar el ritmo natural de la infancia

1. Niños hiperestimulados, niños estresados. Los expertos alertan de que cada vez hay más niños y adolescentes con sobre estimulación, lo que les causa problemas de impulsividad, estrés, mala concentración, frustración, bajo rendimiento escolar, aislamiento, rabietas…

2. Ruido, prisas, actividades… “En el saco de la hiperestimulación no solo caben la sobrecarga de extraescolares o de deberes; también el consumismo exagerado, el ruido tecnológico o el ritmo frenético de los padres”, afirma Catherine L’Ecuyer.

3. Padres angustiados. Hoy los padres tienen más información sobre cómo estimular a los niños, pero muchos sienten presión por pensar que están desaprovechando los talentos de sus hijos. Para contribuir a su desarrollo cerebral, la mejor estimulación que podemos darles es pasar tiempo en familia a un ritmo sereno y libre de ruido tecnológico.

4. Las pantallas distraen. “Se ha demostrado científicamente que la exposición prolongada a las pantallas altera el desarrollo de funciones cognitivas esenciales, como la atención y la motivación, y que tecnologías como videojuegos, tutoriales o vídeos de Baby Einstein no tienen ningún beneficio real”, alerta Álvaro Bilbao.

5. Lo primordial, la casa. Según Inger Enkvist, “es más determinante un hogar estable y unos padres que no estén siempre cansados que muchas actividades extraescolares”.

6. Ojo con el TDAH. El exceso de estimulación puede influir en el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad y también en un sobrediagnóstico. Ser inquieto no es lo mismo que ser hiperactivo.

7. El aburrimiento potencia la creatividad. “Proporcionar estimulación constante a un niño hará que tenga la seguridad de estar siempre entretenido, por lo que nunca buscará la forma de imaginar o inventar”, explica Mar García Sánchez.

8. El juego libre no es tiempo perdido. Gracias al juego, los niños crean roles, imaginan situaciones, desarrollan la motricidad fina, se relacionan con los demás y se divierten.

9. Deberes sí, pero… Los deberes escolares son una práctica discutida, porque roban tiempo a la vida en familia, pero en ocasiones son necesarios. Los expertos están a favor del refuerzo en casa, pero adaptando la tarea a la edad y necesidades del niño, de forma coordinada desde el colegio, y sin matar el deseo de aprender.

Nos han asesorado…

  • Catherine L’Ecuyer, investigadora y divulgadora educativa, autora del best seller Educar en el asombro (Plataforma Editorial, 2013).
  • Álvaro Bilbao, experto en neurociencia aplicada a la educación y autor de El cerebro del niño explicado a los padres (Plataforma Editorial, 2015).
  • Inger Enkvist, pedagoga sueca de la Universidad de Lund, expertas en sistemas educativos europeos.
  • Isauro Blanco, psicólogo, pedagogo y Premio Nacional de Investigación Educativa.
  • Ángela Osuna Benavides, neuropsicóloga de la Universidad Francisco de Vitoria.
  • Teresa Bolton, investigadora de Educación y aprendizaje en la Universidad de East Anglia (Reino Unido).
  • Mar García Sánchez, subdirectora del Instituto Valenciano de Pedagogía Creativa.
  • Pedro Jesús Caballero, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Alumnos (CONCAPA).
  • Leticia Cardenal, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA).

Algunos libros citados:

  • Nora Rodríguez, Neuroeducación para padres (Ediciones B, 2016).
  • Paul Thoug, Cómo triunfan los niños (Palabra, 2014).
  • Marino Pérez, Fernando García de Vinuesa, Héctor Pérez, Volviendo a la normalidad (Alianza Editorial 2014).

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