Youtubers: La forma más divertida de conocer la historia

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Quien piense que la Historia es algo aburrido, es quizá porque nunca ha encontrado a un buen maestro que se la explique. Por eso, cada vez más apasionados de esta disciplina se sirven de YouTube para transmitir el pasado como nunca se había contado. ¿Resultado? Millones de personas aprenden desde su móvil sobre vikingos, el Imperio español o las Guerras Mundiales.

Por José Antonio Méndez

Ilustraciones: Javier Rubio Donzé

Cuando Javier iba al colegio, tuvo un profesor de Historia que, clase tras clase, les hacía sacar el libro de texto y un folio en blanco. “Durante toda la hora –recuerda hoy–, nos limitábamos a leer el libro, subrayar lo importante, y copiarlo en el folio. El profesor no nos explicaba el contexto, las causas o consecuencias de un hecho, su relación con el arte o la literatura… Eso no es enseñar Historia, es una tortura”.
Quién iba a decirle al pequeño Javier Rubio Donzé durante aquellas soporíferas clases que hoy, a sus 35 años, iba a liderar una corriente que arrasa en YouTube explicando la Historia de modo divertido, interactivo, suscitando la pasión por conocer el pasado en millones de personas.
Gracias al método divulgativo de su canal, Academia Play (vídeos cortos, con dibujos de mapas mentales a todo color, efectos sonoros y guiones muy cuidados), Rubio Donzé ha logrado que sus vídeos históricos rocen ya los 86 millones de visualizaciones en solo tres años; y algunos, como el que explica la Segunda Guerra Mundial en 17 minutos, han sido vistos por más de ocho millones de personas.
“Conocer la Historia es un disfrute si te la cuentan bien y logran despertar tu interés. Por desgracia, a veces la Historia se transmite con libros llenos de notas, mensajes telegramáticos de fechas y nombres, acontecimientos sin contextualizar, o con documentales poco rigurosos… Pero cuando te muestran una visión global de forma atractiva, la Historia puede ser muy divertida”, explica para Misión.

 

 

El secreto del éxito
Aunque Academia Play es el canal con más seguidores, no es el único: los vídeos de Pero eso es otra historia, de Andoni Garrido, suman casi 18 millones de visionados y han dado lugar al libro Imperios y espadazos (Esfera de los libros, 2017); los de Historias de la Historia, de Javier Sanz, superan con holgura los dos millones y medio; y los elaborados por el profesor gijonés Pedro Pérez Cayetano en El cubil de Peter están a punto de alcanzar los tres millones.
El éxito de este fenómeno, más allá del sello personal de cada youtuber, descansa en un formato audiovisual atractivo y desenfadado, pero no exento de rigor.  “Cuando te cuentan una lección y no ves imágenes, se te queda peor –asegura Rubio Donzé–. Por eso nosotros ponemos música, efectos de batallas o de galopadas, usamos dibujos, remarcamos fechas… porque cuantos más sentidos intervienen en tu atención, mejor aprendes”.

 

Una fuente de crecimiento
Por su experiencia como profesor de Secundaria y youtuber, Pedro Pérez Cayetano está convencido de que  “la Historia te ayuda a ser mejor persona y mejor ciudadano, porque ves de dónde vienes y por qué las cosas son como son. Eso te permite desarrollar el pensamiento crítico y ser menos manipulable”. Además, el creador de El cubil de Peter reivindica la difusión de la Historia por el placer de aprender:  “Estos vídeos puedes verlos para repasar una lección, conocer un tema antes de estudiarlo o preparar un viaje; pero además está el placer de enriquecerte con la cultura”. De hecho, la mayoría de consumidores de estos vídeos está en la franja que va de los 24 a los 40 años, es decir, entre aquellos que  “se han apasionado por la Historia cuando dejaron de preocuparles las notas”, dice Rubio Donzé.
Y tanto él como Pérez Cayetano coinciden en resaltar el papel determinante de la familia para contagiar la pasión por la Historia: “Mi padre siempre ha tenido por casa libros de Historia, colecciones sobre grandes personajes, atlas… –afirma el creador de El cubil de Peter–. La labor de los padres es clave para suscitar la curiosidad y el deseo por aprender. Bastan cosas sencillas, como preguntar si los vikingos tenían cuernos en el casco, o desde cuándo podemos volar en avión”. Por eso, recomienda que  “aunque los niños no vean nuestros vídeos, los padres pueden hacerlo para comentar después con ellos cosas llamativas, anécdotas que resumen hechos históricos… . En suma, una forma divertida de relacionar los grandes capítulos de la Historia con la historia de cada familia.
Muralla contra la manipulación: Javier Rubio Donzé reconoce que hoy, desde las Universidades hasta YouTube, pasando por la novela o las teleseries, “la Historia se tergiversa muchas veces por disputas políticas o por intereses ideológicos”. Por eso, “nuestro objetivo desde Academia Play ha sido siempre ser una vacuna, una muralla contra los tópicos y las leyendas negras. Tratamos de poner las cosas en perspectiva para ser lo más objetivos posibles: intentamos contar la Historia como fue, con sus luces y sus sombras, pero también mostrando lo absurdo que es juzgar hechos históricos con la perspectiva actual, como si en 500 años nada hubiese cambiado”. Por eso, intentan poner las cosas en su contexto: “No reivindicamos pasajes como, por ejemplo, la Inquisición, pero sí explicamos que en 350 años, los alemanes quemaron a 25.000 brujas, 50.000 en toda Europa, y en España fueron 69. No decimos que esté bien quemar brujas, pero, para ser libres, hay que conocer el contexto de las cosas que nos cuentan”.

 

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