La revista más leída por las familias católicas de España

Santa Margarita y el beato Bernardo de Hoyos: los dos apóstoles del Sagrado Corazón

Santa Margarita María de Alacoque, en 1673, en Francia, y el beato Bernardo de Hoyos, 60 años después, en España, fueron los dos apóstoles elegidos por el Sagrado Corazón para darlo a conocer en el mundo.

Artículo publicado en la edición número 74 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

Por Isabel Molina Estrada

San Juan cuenta en su Evangelio que “uno de sus discípulos, el que Jesús más amaba”, se reclinó contra su pecho en la Última Cena (Jn 13, 23). Se trata del propio san Juan, que al poner su oído sobre el Corazón de Jesús conoció sus insondables misterios.

En ese instante Dios presentó el “código” de su Corazón encarnado para nuestra era, pero tuvieron que pasar diecisiete siglos para que la humanidad lo descubriera gracias a santa Margarita en Paray-LeMonial.

Otros santos, como santa Gertrudis en el s. XIII, tuvieron un anticipo de lo que sería la devoción al Sagrado Corazón. Fue precisamente en una fiesta de san Juan que la santa alemana también reclinó su oído sobre el pecho de Jesús, y al escuchar su latido se dirigió a san Juan y le preguntó por qué no había relatado en su Evangelio lo que él había escuchado. San Juan le contestó que la revelación del Sagrado Corazón “estaba reservada por la Providencia para los tiempos futuros” cuando el “mundo envejecido” necesitaría encenderse de nuevo en “el fuego ardiente del Amor Divino”, relata para Misión Pilar Álvarez, voluntaria en la Basílica Nacional de la Gran Promesa, en Valladolid.  

Apóstoles oficiales

Pilar Álvarez explica que los primeros apóstoles “no oficiales” del Corazón de Jesús fueron san Juan y la Santísima Virgen en el Calvario y en los últimos tres siglos y medio, los dos grandes apóstoles del Sagrado Corazón “han sido santa Margarita y el beato Bernardo: otra mujer y otro hombre”, puntualiza. 

El beato Bernardo, cuyo legado se irradia desde la Basílica de la Gran Promesa, fue un jesuita español también elegido por el Sagrado Corazón para establecer la devoción a su Corazón en la Iglesia Universal.

“Nuestro Señor ya no podía servirse sólo de un ‘goteo’ de apóstoles, y por eso constituye a sus apóstoles oficialmente reconocidos: Margarita y Bernardo. Los dos fueron escogidos para el mismo fin: la propagación y difusión universal de la devoción al Sagrado Corazón. Primero se revela a Margarita y, 60 años después, a Bernardo”, explica Álvarez. 

Margarita empezó a extender la devoción por Europa, y Bernardo por la España del siglo xviii, que incluía a Hispanoamérica y Filipinas, es decir, un tercio de la Iglesia universal. “Había que llevar esta devoción al continente americano, como en otro tiempo Isabel la Católica llevó la fe”, sentencia Álvarez. 

“Margarita y Bernardo forman un mismo árbol: hunden sus raíces en el mismo Corazón que se mostró a los dos con idénticos caracteres”, señala Álvarez. Y añade que el beato Bernardo llamaba a Margarita “su hermana”: “Ella se le reveló en varias ocasiones para alentarlo en su misión.

UNA GRAN PROMESA
“Reinaré en España, y con más veneración que en muchos otros lugares”, fueron las palabras del Sagrado Corazón al beato Bernardo de Hoyos. Una promesa grande que se irradia desde la Basílica Nacional de la Gran Promesa a España y a todos los países del entonces Reino de España. Este santuario es un lugar obligado de peregrinación para el católico. “Lo que es Fátima para Portugal, es Valladolid para España”, afirma contundente Pilar Álvarez, quien se dedica a enseñar la espiritualidad del Sagrado Corazón en esta Basílica. “Aquí se ha revelado el Hijo de Dios que es Persona divina”, puntualiza. Y eso se nota, porque Misión pudo comprobar que en este epicentro de espiritualidad late fuerte el Corazón de Cristo. Álvarez invita a todos los católicos a peregrinar a este templo escogido explícitamente por el Señor: “En la mayoría de los templos dedicados al Sagrado Corazón de España y el mundo no se ha revelado su Corazón. En este sí. Y le dijo a Bernardo que este ‘sería mirado con especial amor por el Salvador como aparte de todos los demás’. Es un lugar de su predilección”, asegura Álvarez.  “Los hombres pueden erigir altares donde descienda Jesús sacramentado, pero solamente Dios puede elegir depositar en un santuario una virtud secreta que atraiga a los pueblos y donde la oración tenga un valor especial”, puntualiza Álvarez. De igual manera, ella también recomienda peregrinar en este Jubileo por los 350 años de las apariciones del Sagrado Corazón a Paray-le-Monial, donde se han dado “las revelaciones privadas más importantes de todas”, según afirmaba el Papa León XIII. Allí se encuentra, según el mismo Papa, “el altar más sagrado del mundo después del Calvario”. “Si en Valladolid tenemos el Paray-le-Monial español quiere decir que en la Gran Promesa tenemos el tercer altar más sagrado de todos”, concluye Álvarez.

Artículo publicado en la edición número 74 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

¿Te ha gustado este artículo?

Para que disfrutes de más historias como esta

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTICULOS DE INTERÉS

ARTICULOS DE INTERÉS

ÚLTIMA EDICIÓN

junio, julio, agosto 2026