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6 formas novedosas de obtener la indulgencia plenaria en el Jubileo de 2025

El gran Jubileo de 2025 quiere mostrar que “la esperanza no defrauda” y la Indulgencia es una vía privilegiada para alcanzar la gracia que emana del Año Santo. Para lograrlo, la Penitenciaría Apostólica ha facilitado las formas de obtener la Indulgencia Plenaria.

Por Javier Lozano

Desde el pasado 24 de diciembre y hasta el 6 de enero de 2026 la Iglesia celebra por todo lo alto el Jubileo de 2025, anunciado por san Juan Pablo ii al finalizar el Gran Jubileo del 2000. Es un Año Santo en el que Francisco ha querido incidir en la esperanza cristiana. En la bula de convocatoria Spes non confundit (La esperanza no defrauda) recuerda que “las tempestades nunca podrán prevalecer, porque estamos anclados en la esperanza de la gracia, que nos hace vivir en Cristo superando el pecado, el miedo y la muerte”.

Novedades del Jubileo

De cara a este Jubileo la Iglesia ha querido dar a la indulgencia  “una relevancia particular”, porque como señala el Papa, “en la antigüedad el término  ‘misericordia’ era intercambiable con el de ‘indulgencia’, precisamente porque, pretende expresar la plenitud del perdón de Dios que no conoce límites”. Y para ello, la Penitenciaria Apostólica ha facilitado posibilidades  “novedosas”  de ganar indulgencia plenaria.

1. Doble indulgencia en un día. Los fieles que ofrezcan la Indulgencia por las almas del Purgatorio, si se acercan legítimamente al sacramento de la Comunión una segunda vez, pueden conseguirla dos veces el mismo día, pero siendo sólo aplicable a los difuntos.

2. Misiones, ejercicios y formaciones. Podrán ganarla también los que, con espíritu devoto, participen en Misiones populares, en ejercicios espirituales o encuentros de formación sobre los textos del Concilio Vaticano ii o el Catecismo de la Iglesia Católica.

3. Obras de misericordia corporales y espirituales. Se trata de una forma amplia de conseguirla que va desde dar de comer al hambriento o asistir a los enfermos, hasta dar consejo al que lo necesita o rogar a Dios por los vivos y por los difuntos…. “Los fieles, sin duda, podrán repetir tales visitas en el curso del Año Santo, obteniendo en cada una de ellas la Indulgencia plenaria, incluso cotidianamente”, añade la Penitenciaría Apostólica.

Se puede ganar la indulgencia rezando en defensa de la vida o absteniéndose de las redes sociales

4. Actos penitenciales. Se podrá ganar indulgencia mediante ­iniciativas que ayuden redescubrir el valor penitencial del viernes, como abstenerse, al menos durante un día de  “distracciones banales”, tanto  “reales como virtuales”  (como las redes sociales y los medios de comunicación); también de  “consumos superfluos”, animando así al ayuno y a la abstinencia según las normas generales de la Iglesia; y también haciendo limosna.

5. Obras de carácter religioso y social. Asimismo, podrán obtenerla los fieles que apoyen y sostengan iniciativas  “en favor de la vida y protección de la vida en cada etapa”.

6. Voluntariado. Una última novedad es dedicando “una adecuada parte del propio tiempo libre”  a actividades de voluntariado que sean de interés para la comunidad o a través de otras formas similares de compromiso personal.

QUÉ ES LA INDULGENCIA

Es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia.

Cómo obtenerla:
Confesarse:
la confesión puede hacerse el mismo día o bien hasta ocho días antes o después.
Comulgar: debe realizarse el mismo día en que quiera ganarse la Indulgencia.
Rezar por las intenciones del Santo Padre: se puede rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria. Puede añadirse también el Credo.

A dónde peregrinar:
Roma: a alguna de las cuatro basílicas mayores: san Pedro, san Juan de Letrán, santa María la Mayor o san Pablo Extramuros. También a las basílicas romanas elegidas por la Santa Sede para este Año Jubilar.
Italia: a las basílicas papales menores de Asís: san Francisco y santa María de los Ángeles; o a las basílicas de Loreto, Pompeya y san Antonio de Padua.
Tierra Santa: a las basílicas del Santo Sepulcro en Jerusalén, de la Natividad en Belén o de la Anunciación en Nazaret.
Resto del mundo: a las catedrales, santuarios y basílicas designadas por los obispos locales para este Jubileo.

Artículo publicado en la edición número 75 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

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