Cuatro sugerencias para católicos solteros

Estos son algunos de los tópicos a los que se enfrentan los solteros. Presiones pueden llevar a la persona a tomar la decisión equivocada
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on email
Share on linkedin

Por Redacción Revista Misión

¡Chica, que se te va a pasar el arroz!¿Más de 35 y soltero? Algo le pasa… Son comentarios inocentes, pero pueden ejercer una presión sobre la persona y llevarla a tomar decisiones equivocadas. Una persona soltera que se toma en serio la religión, además, puede sentirse desorientada o sin misión. En la Iglesia están los sacerdotes, los religiosos consagrados y los que se casan. ¿Qué pasa con los solteros?

Una vocación tan única que no tiene nombre

Emily Stimpson es una periodista y escritora norteamericana. Se casó a los 41 años, y por eso pudo escribir The Catholic Girl’s Survival Guide for the Single Years (guía de supervivencia para mujeres católicas solteras). Stimpson entiende que “no existe una vocación a ser soltero, sin embargo, esto no significa que la soltería, mientras la estás viviendo, no pueda ser una llamada de Dios en ese momento concreto de tu vida”. Nadie te impide preguntarte: “¿Qué espera Él de mí en este momento concreto de mi vida?”. Porque para Dios cada uno de nosotros es especial, es único. Él no se olvida, aunque eso parezca… Dios también te llama a ti. Tu vocación se llama como tu nombre.

1. Diversifica tus intereses. Una persona puede llegar a estar tan obsesionada con casarse que no sea capaz de ver más allá. Es importante que sigas enriqueciendo tu personalidad.

2. Sé generoso. Porque la felicidad llega cuando no la buscas: “El hombre, única criatura terrestre a la que Dios ha amado por sí mismo, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás” (San Juan Pablo II).

3. Asienta tu interioridad. La oración, los sacramentos y la dirección espiritual te aportarán un equilibrio y una serenidad que no encontrarás en nada más.

4. No dejes de soñar. Lo que vivas, lo que sufras y lo que aprendas en este tiempo puede hacer de ti una mejor persona, y por tanto ─¿por qué no?─ un mejor marido o una mejor esposa.

Y no olvides que no estás solo

Como reconoce María García, enfermera española: “Los solteros necesitamos que la Iglesia, los sacerdotes y los casados nos ayuden a reforzar la fidelidad a Dios en el tiempo de espera”. Un tiempo para el que cada vez existen más recursos: las comunidades cristianas, las mil posibilidades de voluntariado y acción social, el desarrollo de la pastoral… El Papa se ha ocupado recientemente de esos cristianos sin misión en Gaudete et Exultate.

Unas pocas líneas de ese texto nos ayudan a desdramatizar nuestra particular espera: “Cuando el Cardenal Van Thuân estaba en la cárcel, renunció a desgastarse esperando su liberación. Su opción fue «vivir el momento presente colmándolo de amor»; y el modo como se concretaba esto era: «Aprovecho las ocasiones que se presentan cada día para realizar acciones ordinarias de manera extraordinaria»”

¿Te ha gustado este artículo?

Para que disfrutes de más historias como esta

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTICULOS DE INTERÉS

ARTICULOS DE INTERÉS

ÚLTIMA EDICIÓN

ÚLTIMA EDICIÓN

SEPTIEMBRE, OCTUBRE, NOVIEMBRE 2021

Lee la edición
Número 61

SEPTIEMBRE, OCTUBRE, NOVIEMBRE 2021

Lee la edición
Número 61