Por Javier Lozano
Artículo publicado en la edición número 72 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.
“Somos muchas las familias que queremos ver buen cine en casa, y no es nada sencillo, pues hasta ahora tenías que estar todo el tiempo con el mando a distancia en la mano para ver cuándo tenías que saltar alguna escena”. Este sentir general que tantos experimentan cada día en sus hogares, ya sea para filtrar lo que ven sus hijos o lo que ellos mismos consumen, lo refleja con estas palabras Miguel Ferrández Barturen, director general de Methos Media, empresa de mecenazgo de producción audiovisual que ha creado el portal Klinema. Esta aplicación responde a una demanda no satisfecha hasta ahora y que aparece como un “salvavidas” para el ocio de muchas familias.
Klinema detecta los contenidos poco saludables o dañinos e introduce unos filtros para que la familia no tenga que visualizarlos, todo ello sin restar sentido y significado a la trama.
Con filtros
Hay tres tipos de filtros: sexo, violencia y profanidad o blasfemia. Y, además, en ellos hay distintos niveles que alertan a la familia de la intensidad de esas escenas. “La película avanzará con normalidad y dará un salto cuando llegue una escena inconveniente o hará un silencio si hay algo que no queremos oír”, explica Barturen.
Para lograr este ambicioso y ansiado objetivo, Klinema tiene un equipo de personas que visualiza todas las películas, series y documentales que tienen en su catálogo (actualmente 1.800), porque sólo así se pueden identificar con seguridad los posibles inconvenientes. No hay programas ni inteligencia artificial detrás de estas decisiones, sino personas que aplican los filtros de acuerdo con una sensibilidad acorde con los valores familiares.
Cómo disfrutarlo
Para poder disfrutar de los beneficios de Klinema las familias tienen que ser clientes de la plataforma en la que se encuentre la película. Este novedoso servicio no ofrece los contenidos, sino que es una herramienta –agrega Barturen– de “recomendaciones y de opciones de filtrado”.
Una vez suscrito a Klinema –cuyo coste anual es de 24 euros– e instalado el plugin que necesita este portal (ya se trabaja en el acceso desde la Smart TV), el usuario podrá visitar el catálogo, buscar la película y observar en la ficha, además de críticas especializadas, qué tipo de filtros tiene y en qué plataforma se emite. Si la familia elige ver la película, sólo tendrá que pinchar y disfrutar del contenido con tranquilidad sabiendo qué escenas pueden ser problemáticas y que estas serán filtradas por Klinema jugando el papel de un “mando a distancia”.
NIVELES DE FILTRADO
En su cuenta cada usuario puede definir sus preferencias de contenido, excepto en los de más gravedad de sexo y profanidad, donde los filtros estarán siempre activados.
Sexo:
Nivel 1: Escena ligeramente erótica o gráfica: beso breve, atuendo revelador, referencia sexual leve.
Nivel 2: Escena moderadamente erótica o gráfica.
Nivel 3: Escena muy erótica o gráfica.
Violencia:
Nivel 3: Escena muy sangrienta o gráfica como salpicaduras de sangre, heridas abiertas, tortura…
Profanidad:
Nivel 3: Blasfemia y hablar sacrílegamente de Dios.
Artículo publicado en la edición número 72 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.





