Por Javier Lozano
¿Necesitan las instituciones religiosas una atención financiera especializada?
Sí, porque tienen una realidad muy particular. Su finalidad no es el beneficio económico, sino la evangelización o la atención social; entonces sus necesidades financieras son distintas a las de una empresa. Gestionan recursos, patrimonio histórico y proyectos sociales y educativos, por lo que necesitan un banco que entienda su día a día y sus ritmos internos. No basta con ofrecer productos financieros, hay que ofrecerles acompañamiento y soluciones adaptadas a su misión.
¿Cómo ha llegado el Sabadell a convertirse en el referente para estas instituciones en España?
Llevamos más de cuarenta años trabajando con instituciones religiosas. Entendimos que necesitaban algo más que una cuenta o un préstamo: interlocutores con conocimiento del entorno eclesial y sensibilidad hacia su misión. Creamos un equipo dedicado -exclusivamente a este ámbito formado por profesionales que conocen tanto la realidad económica como la pastoral. Además, hemos desarrollado productos y servicios específicos.
¿Qué instituciones atienden?
Atendemos a diócesis, parroquias, congregaciones religiosas, colegios, fundaciones, monasterios o casas de retiro, entre otros. Los acompañamos en todo: desde la gestión del día a día –cuentas, pagos, donativos o inversiones éticas– hasta la financiación de proyectos de construcción, rehabilitación o mejora energética. También asesoramos en la profesionalización de su gestión y en la planificación económica a largo plazo.
¿Es difícil ganarse la confianza de instituciones tan diversas?
El secreto está en la escucha. Cada institución es única, y lo primero es entender su realidad antes de ofrecer cualquier solución. Nuestros gestores visitan personalmente a las comunidades, conocen a los superiores, a los ecónomos, a los párrocos. Cuando ven que realmente entiendes su misión y que estás ahí para ayudar, la relación fluye de forma natural y duradera.
¿Qué más hacen desde su banco para ayudar a las instituciones religiosas?
La formación es clave. Ofrecemos el Curso de Asesor Financiero para Instituciones Religiosas y el Tercer Sector que impulsamos junto con la Universidad Francisco de Vitoria, para formar a sus responsables económicos y así fortalecer su futuro.
¿Su trabajo trasciende lo laboral?
Sin duda. Tiene una dimensión humana y vocacional. No se trata sólo de cifras o balances, sino de acompañar a personas e instituciones que dedican su vida a servir. Desde la perspectiva personal, nos ayuda en el camino de participación en la obra de Dios y es también una forma de dar testimonio de nuestra fe.
¿Eso en qué lo ve?
Cuando ves que un colegio puede seguir abierto o que una comunidad religiosa logra rehabilitar su convento, te das cuenta de que tu trabajo tiene sentido. Ese impacto positivo es lo que nos mueve cada día.
Artículo publicado en la edición número 77 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.





