La revista más leída por las familias católicas de España

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Afondo

3 campos de batalla para los católicos

“Aferrarse al bien puede ser el último modo de resistencia”, dijo santo Tomás de Aquino. En la sociedad de la posverdad que propugna la cancelación de todo el que se sale de una corrección política que amenaza con arrasarlo todo, los católicos tienen la gran responsabilidad de defender la verdad en todos los ámbitos, especialmente en la política, la empresa y la ciencia, donde la presencia de los creyentes puede marcar el destino de la sociedad y el rumbo de una civilización.

Por Javier Lozano

Artículo publicado en la edición número 69 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

POLÍTICA:

“Si los políticos católicos no se sienten respaldados ni apoyados, habrá pocos que después quieran seguir su ejemplo”

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RAFAEL SÁNCHEZ SAUS
Catedrático de Historia y director del Congreso de Católicos y Vida Pública

Cuando san Juan Pablo II nombró a santo Tomás Moro patrono de gobernantes y políticos, recordó que “el hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral”. Pero en la sociedad de hoy hay una ruptura entre Dios y el hombre, y entre política y moral. Falta luz que ilumine las conciencias, y las consecuencias son visibles. Pese a ello, son pocos los católicos que entran en política, y a primera vista parece escasa la ayuda que la Iglesia ofrece a quienes se atreven a batallar en estas lides. 

Rafael Sánchez Saus observa que algunos políticos que han dado la cara en cuestiones relacionadas con la vida y la familia y han sufrido las consecuencias se han sentido abandonados por la Iglesia y entre los católicos de sus circunscripciones. “¿Qué estímulo tendrán para seguir adelante?”, se pregunta. “Si estos políticos católicos no se sienten respaldados ni apoyados, habrá pocos que después quieran seguir su ejemplo”, añade. 

La batalla está, según Sánchez Saus, en concienciar a los políticos católicos de que no puede haber ruptura entre su vida profesional y su vida de fe y, a la vez, que el católico de a pie se dé cuenta de que no puede apartar a un lado su fe ni las enseñanzas de la Iglesia cuando deposita su voto. En una nota doctrinal, el entonces cardenal Ratzinger señalaba que uno de los compromisos del cristiano en el mundo es el de la participación en la acción política. Tanto de manera activa como desde segunda línea, todos los católicos están llamados según su vocación a hacer del mundo un lugar mejor sin ignorar su responsabilidad. 

Por ello, el director del Congreso Católicos y Vida Pública apunta que “hay que formar a las personas con vocación política desde jóvenes para que sean católicos virtuosos, especialmente en la fortaleza y la templanza, para saber aguantar en un mundo hostil. A su vez deben ser coherentes y responsables, amables y dialogantes, pero firmes en sus principios, y que todos puedan ver lo que piensan”. Y pide a la Iglesia que facilite entre estos católicos “vínculos de apoyo, aunque sean de distintos partidos, pero donde se puedan sentir unidos en la defensa de ideas comunes y que puedan encontrar apoyo cuando les marginen por dar un paso adelante”.

EMPRESA:

“La empresa no es un lugar sólo de santificación personal, sino también de evangelización”

JAVIER DE CENDRA
Decano de la Facultad de Derecho, Empresa y Gobierno de la Universidad Francisco de Vitoria

En el imaginario colectivo domina la teoría de que en el mundo de la empresa sólo debe primar el beneficio. Por el contrario, el trabajador aparecería como un mal necesario, que debe trabajar para poder sobrevivir. Pero el catolicismo tiene mucho que aportar en este campo. “El trabajo es el medio de santificación más accesible para todas las personas y los católicos deben comprender que la empresa es un pilar fundamental del bien común”, explica a Misión Javier de Cendra. “El trabajo –insiste– produce bienes y servicios, beneficios que permiten pagar salarios dignos, invertir en mejoras que redunden en beneficio de todos y de la creación”. Además, De Cendra considera que es un ámbito privilegiado de evangelización: “En un mundo secularizado muchas personas jamás pisan una iglesia, pero van todos los días a trabajar, por lo que si en ellas hay católicos comprometidos, las probabilidades de que todos los empleados tengan un encuentro con Dios son elevadísimas”.

No siempre el ámbito de la empresa es así, por eso es importante que los católicos disciernan cómo vivir su vida profesional. “El católico sabe que cuenta con la fuerza del Espíritu Santo para transformar la empresa desde dentro, aunque eso no garantice que tenga éxito siempre. A veces, el testimonio ha de consistir en dejar un trabajo o una empresa, a modo de denuncia”.

Por otro lado, De Cendra recalca que el empresario es alguien que ha recibido una vocación especial para contribuir al bien común. “Si los católicos con vocación empresarial entienden que han recibido un don de Dios y que ello conlleva una responsabilidad, y si se comprometen a poner esos dones al servicio de Dios, entonces la potencia evangelizadora de una empresa bien gestionada es impresionante”.

El camino que se debería seguir –a su juicio– pasa por que las instituciones educativas de la Iglesia fomenten estas vocaciones y preparen a los estudiantes para que conciban la empresa como “un lugar no sólo de santificación personal, sino también de evangelización”.

Javier de Cendra pone como ejemplo a Enrique Shaw, empresario católico en proceso de beatificación, “Alcanzó un gran éxito empresarial y un gran prestigio social, pero fue el hecho de su fidelidad a la voluntad de Dios lo que ha llevado a este proceso de beatificación. Al final, el éxito empresarial, si no sirve para que el empresario católico y sus colaboradores se unan a Dios, se convierte en una tragedia”, concluye.

CIENCIA:

“Si la gente supiera la cantidad de católicos científicos que hay, no se dirían mentiras como que la Iglesia es enemiga de la ciencia”

ALFONSO V. CARRASCOSA
Doctor en Ciencias Biológicas, microbiólogo e investigador en el CSIC

La ciencia se ha convertido en un duro campo de batalla, con distintas ideologías intentando asaltarla o manipularla para sus propios fines. Hoy más que nunca urge la presencia de católicos en un ámbito donde la Iglesia, pese a la mala prensa, ha sido pionera. Alfonso V. Carrascosa recuerda que “no hay cada vez más científicos ateos, sino más ateos que se hacen científicos”. Justifica su apreciación desde su dilatada experiencia en la investigación: “No he visto nunca a nadie perder la fe por investigar”. Sin embargo, denuncia que sí existe un “discurso laicista tóxico, sin base científica alguna”, que ha calado mucho en la sociedad y tiene engañada a buena parte de la población.

Por ello, este microbiólogo del CSIC anima a una mayor presencia de católicos en la ciencia y a que no tengan miedo a manifestarlo públicamente. Asegura que “para fermentar el ambiente científico tenemos que vivir nuestra fe, dispuestos a dar razón de nuestra esperanza. No se trata de hacer una Cruzada, sino de explicitarla, de vivirla sin ocultarla”. En su opinión, este es el mejor “antídoto” para lo que él llama la “leyenda progre” contra el papel del catolicismo en el mundo científico.

Ante el asalto ideológico de la ciencia hacen falta también creyentes valerosos, pues el número de víctimas en juego es muy elevado. Carrascosa afirma que es muy importante denunciar desde el propio campo de la ciencia que estas -ideologías –siendo la más perniciosa la de género– “no tienen base científica”. Esta y otras tantas son “posturas ideológicas” inventadas por el hombre, de ahí que los católicos deban estar formados para combatirlas y para no perder la esperanza frente a las adversidades.

“Pediría a mis compañeros científicos católicos que digan que lo son, que van a misa, que se confiesan, que lo hagan público, apoyándose en el Señor. La fe, cuando se comparte, crece. Si la gente supiera la cantidad de católicos científicos que hay, aunque no seamos mayoría, no se dirían las mentiras que se repiten una y otra vez sin cesar como que ‘la Iglesia es enemiga de la ciencia’”, señala.

Artículo publicado en la edición número 69 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

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