7 consejos para acertar con las meriendas de tus hijos

Toma nota de estas claves para que la merienda suponga un aporte de nutrientes y calorías sano y equilibrado en la alimentación de tus hijos.

Por Marta Peñalver

Artículo publicado en la edición número 65 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

El desayuno, la comida y la cena suelen considerarse las comidas más importantes del día, y muchos padres tienden a solucio­nar el almuerzo y la merienda con lo primero que encuentran en su despensa. Sin embargo, según la Asociación Española de Pediatría, la merienda debe proporcionar el 15 % de las calorías totales que un niño consuma al día, un peso más que considerable como para no planificar un poco qué le damos a los niños a media tarde. Por eso en Misión hemos recopilado siete consejos para que la merienda sea nutritiva y no se convierta en un que­bradero de cabeza para las familias.

1. Incluye siempre fruta. 

La fruta debe estar presente en la merienda siempre que sea posible.Ten a mano productos de temporada que son más baratos y tienen mejor sabor. Cuando tengas sandía o melón, córtalos pre­ viamente y guárdalos en la nevera.

2. Ofrece la fruta de formas distintas. 

Por ejemplo, en helados o en batidos caseros. Solo tienes que batir y mezclar con yogur natural, leche o nata, dependiendo del resul­tado que busques. Un batido exqui­sito y muy fácil: arándanos, mora o fresa y medio plátano.

3. Hazte con snacks y productos de emergencia saludables. 

Aunque lo ideal es ofrecer productos naturales, cuando tengas que tirar deproductos elaborados elige aquellos que contengan menos cantidad de azúcar y mayor cantidad de cereales integrales.También se puede prepa­ rar granola casera y conservarla en tarros de cristal. Otra buena opción son los batidos. Elige aquellos cuyo contenido en leche sea más elevado.

4. Varía todo lo que puedas.

Dales bocadillo o sándwiches en pan integral algunos días, otros días fru­ tos secos y, de vez en cuando, incluye cereales o galletas.

5. Congela bocadillos hechos.

Es un truco infalible para las familias numerosas. De jamón y queso, por ejemplo. Solo hay que sacarlos por la mañana para que al llegar del cole esté la merienda como recién hecha.

6. Prepara un bizcocho casero.

Puedes hornear uno tradicional (espon­joso, de yogur), de fruta (plátano, manzana, frutos rojos…), con harina integral o sin azúcar.

7. Marca un día a la semana como merienda especial. 

Un dulce que les guste especialmente, unas tortitas caseras o unas barri­tas o galletas de avena (que poseen gran cantidad de nutrientes)… Así la merienda se convertirá también en un momento de unión que recor­darán toda la vida.

Ideas prácticas
Si tus hijos vuelven en ruta o después del colegio tienen clases extraescola­res, puedes meter la merienda en la mochila y así la tendrán aunque no vayas a buscarles en ese momento. Los días que sí puedes ir a buscarles, llévales la merienda a la salida del colegio para que la coman de camino y al llegar a casa puedan ponerse a otras actividades. Así también evita­rás que se les junte con la cena.

Artículo publicado en la edición número 65 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

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