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Cuerpo y alma

8 claves para reconocerse en cuerpo y alma

El ser humano es mucho más que un cuerpo. Alberga un alma con la que forma una unidad. En una sociedad que se mueve entre la idolatría del cuerpo o su rechazo, la persona necesita redescubrir su altísimo valor para volver a ser reflejo de Dios.

Por Javier Lozano

Artículo publicado en la edición número 72 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

  1. Cuerpo y alma, en unidad. La persona es una unidad de cuerpo y espíritu. Todo lo que se hace con el cuerpo afecta a la persona entera. Por eso, para custodiar el alma necesitamos también custodiar el cuerpo, que da visibilidad a todo el ser. No podemos resignarnos a hacer lo que nos “pide el cuerpo”.  
  2. Cuerpos para la gloria. Con la muerte, el cuerpo y el alma se separan, pero esta ruptura es temporal. Rafael Gil comenta que la separación del alma y el cuerpo no tendría que haber existido; es fruto del pecado original. El dualismo, el gnosticismo y el maniqueísmo han dejado vicios de pensar que en nosotros hay una parte buena y una mala. ¡No es así! El cuerpo glorioso estará unido de nuevo a nuestra alma. ¡Tiene vocación de eternidad!
  3. El demonio odia nuestro cuerpo. El culto al feísmo campa hoy a sus anchas. Detrás de este fenómeno está el demonio, que odia aquello que no tiene: un cuerpo. Y es que nuestros cuerpos hacen visible el misterio invisible de Dios, de ahí que el Enemigo se esfuerce por oscurecerlo y denigrarlo. Frente al culto a lo feo, como los atuendos y las modas horrendas, la persona está llamada a irradiar la belleza que emana de Dios.
  4. Recupera la elegancia. El vestido es expresión del valor que damos a nuestro cuerpo. Por eso, no es extraño constatar que hoy no está de moda vestir con elegancia. Predominan los atuendos desenfadados, en el mejor de los casos, e incluso los que rozan con la indecencia y la vulgaridad. Para recristianizar la cultura es preciso recuperar la elegancia y la modestia en el vestir.  
  5. (Re)descubre la castidad. Esta virtud, la gran olvidada, es esencial para aceptar nuestro cuerpo y amar el propio estado de vida. Urge volver a proponerla decididamente a niños, jóvenes y adultos (de todas las edades). Monseñor Juan Antonio Reig Pla explica que gracias a la castidad podemos integrar el impulso erótico en la totalidad de nuestra persona y dominarnos a nosotros mismos para vivir nuestra vocación al amor. A la vez, ser castos nos permite “el asombro, la admiración y la gratitud” necesarias para abrirnos al otro sin intentar poseerlo.
  6. Dar la vida por la pureza. La joven española Marta Obregón, en proceso de beatificación, fue asesinada por un violador en serie en la década de los 90. Con tan solo 22 años, ella prefirió morir mártir de la pureza. Como otra mártir de la pureza, santa María Goretti, también recibió catorce puñaladas, y falleció en la fiesta de santa Inés, también virgen y mártir. Tres jóvenes modelo para descubrir la virtud de la pureza.
  7. Mirada cristalina. Jason Evert señala que si alguien no te mira con respeto es porque no valora tu altísima dignidad. Y recomienda a los jóvenes que no cedan a una persona así. “Quien está esclavizado por la lujuria o el egoísmo, no es libre para amar”. 
  8. Deja actuar a la gracia. San John Henry Newman afirmaba que “las grandes cosas requieren tiempo”. Crecer en virtudes como la castidad, la modestia o la pureza puede ser un proceso lento. No te desanimes. Erik Varden exhorta a ser “pacientes con nosotros mismos y darle tiempo a la gracia para actuar”. Y nos recuerda: “Nunca pierdas la fe en la misericordia de Dios”.  
Nos han asesorado…

Ana Paula Barros, autora del libro Modestia: el camino de la belleza y el orden sagrado (disponible en portugués en la Editorial Lisieux, 2023).
Jason Evert, cofundador de Chastity Project y especialista en la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II.
Rafael Gil, director académico del Programa en Teología del Cuerpo de la Universidad Francisco de Vitoria.
Carlos Metola, delegado de la parte actora del proceso de beatificación de la sierva de Dios Marta Obregón.
Monseñor Juan Antonio Reig Pla, obispo emérito de Alcalá y especialista en la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II.
Monseñor Erik Varden, monje trapense, prelado de Trondheim (Noruega) y autor, entre otros libros, de  Castidad. La reconciliación de los sentidos (Ediciones Encuentro, 2023).

Artículo publicado en la edición número 72 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

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