La revista más leída por las familias católicas de España

La revista más leída por las familias católicas de España

Madre e hija

9 consejos para educar en el uso responsable de la inteligencia artificial

La revolución de la IA no sólo va a impactar en las Big-Tech o en el mercado laboral. También va a entrar –y ya está entrando– en nuestros hogares. El experto en Salud Digital y protección de menores en Internet Guillermo Cánovas, director del Observatorio para la Promoción del Uso Saludable de la Tecnología EducaLIKE, da para Misión 9 claves que todos los padres deben tener en cuenta para que el uso que sus hijos hacen de las herramientas de IA no se les escape de las manos.

Por José Antonio Méndez

Artículo publicado en la edición número 71 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

  1. Recuerda que sólo es un programa. En sus charlas por centros escolares, Cánovas ha detectado  cómo los niños y jóvenes acuden a ChatGPT o a Bing para que respondan cuestiones sobre el modo de romper una relación o cómo afrontar una mala convivencia con sus padres. “Este es uno de los problemas que más me preocupa”, reconoce.  “Al imitar la comunicación y el lenguaje humano, muchas herramientas de inteligencia artificial (IA) utilizan frases como te entiendo o estoy para ayudarte… Estas afirmaciones son falsas, ya que las herramientas de IA carecen de inteligencia y no tienen la menor empatía. Lo que haga el niño o el adolescente, a la máquina le da igual”. Por eso, hay que recordar a los hijos que la IA “sólo es un programa”, y apunta, incluso, que “no debería ser legal que estas herramientas utilizaran expresiones que pueden engañar al usuario trasladándole la idea de que está siendo comprendido y apreciado”.
  2. La IA te puede mentir. “Programas como ChatGPT ofrecen en ocasiones información falsa, creada por la herramienta. Pueden llegar a inventarse artículos del Código Penal o bibliografías enteras. La información debe ser siempre verificada antes de ser utilizada”, señala Cánovas. Además, recuerda que “las herramientas de IA facilitan información muy resumida, y omiten partes importantes por razones que desconocemos”. Por tanto, “existe el riesgo de que la IA lleve a tomar decisiones injustas o discriminatorias basadas en datos e informaciones sesgadas” . Hay que insistir a los hijos para que  “amplíen y contrasten siempre la información” fuera de esas herramientas.
  3. Horarios para prevenir la adicción. “Una inteligencia artificial puede estar disponible 24 horas del día, los 365 días del año, manteniendo conversaciones de forma ininterrumpida. No se cansa ni tiene un mal día. Es posible hablarle de cualquier tema y recibir respuestas coherentes”, explica Cánovas. Por eso, igual que se recomienda con las redes sociales o el móvil, conviene establecer horarios y restricciones al uso de la IA puesto que  “puede derivar en el desarrollo de trastornos adictivos”. 
  4. No facilites datos personales. Aunque creas que sólo interactúas con un programa, la realidad es que la IA permite un conocimiento preciso de las personas y abre la puerta a que alguien haga mal uso de nuestros datos o los emplee para el control social.  “Esto no es algo menor, pues las preguntas que formulamos en Bing o ChatGPT permiten obtener muchos datos sobre nuestras preocupaciones, y deducir aspectos como la localización, el sexo, la edad, la raza o las enfermedades de una persona. Datos que se pueden deducir aunque el usuario no los escriba en la consulta que realiza”. 
  5. Entrénate con programas gráficos. En un futuro nuestros hijos necesitarán saber cómo utilizarla, cómo crear prompts [instrucciones específicas que se le dan a una herramienta de IA para que ejecute bien la acción], cómo emplearla para optimizar procesos… Cánovas aconseja a los padres “entrenarse en el manejo de herramientas de IA junto a sus hijos, pero a través de programas de diseño gráfico, como Midjourney, Canva o Dall-e, mejor que en programas de lenguaje predictivo como ChatGPT”.
  6. No te dejes sustituir. En un estudio entre 1.000 adolescentes que cursan 4.º de ESO, y 1.º y 2.º de Bachillerato, Cánovas ha constatado que 8 de cada 10 ya emplean herramientas de IA, y de ellos, el 90 % reconoce que su uso les hace más perezosos, más dependientes y menos inteligentes. Por eso, el director de EducaLIKE propone animar a los hijos a no dejarse sustituir por una máquina: “Cuando un alumno utiliza herramientas de IA para realizar trabajos de clase, resúmenes, conclusiones o esquemas no trabaja estas capacidades, y la infancia y la adolescencia es el momento para entrenarlas”.
  7. No lo uses para mal, porque eres el responsable. Aunque los derechos de autor de los contenidos generados por IA son un campo aún poco claro, el uso que se haga con esos contenidos sí que tiene implicaciones personales, legales e incluso penales. Por ejemplo, ChatGPT puede dar un contenido poco edificante, pero el uso de ese contenido es responsabilidad, no del programa, sino del usuario que lo emplee. Así, este experto en Salud Digital afirma que, dado que la IA “puede ser una herramienta muy útil o muy dañina, en función de cómo y para qué la uses”, es necesario  “fomentar el pensamiento crítico y la resolución de problemas frente al uso de la IA entre los menores de edad, y la cultura del esfuerzo, frente a la inmediatez y el éxito rápido y vacío”.
  8. Comenta si algo te hace dañoLa magnitud del impacto de una herramienta de IA en manos de un niño o adolescente puede ser mucho mayor de lo que podemos imaginar. Desde la falsificación de contenido académico a la suplantación de identidad o incluso la creación de contenido pornográfico que atente contra terceras personas. De ahí que Cánovas insista en la necesidad de exponer a los hijos que, “si algo les hace daño, pueden y tienen que comentarlo con sus padres”.
  9. Opta por la vida offline.  “El hecho de que tengamos adolescentes acudiendo a programas de IA para saber cómo decirle algo a alguien, sabiendo que va a afectar a sus emociones y sentimientos, es tremendo”. Y alerta de que  “montones de psicólogos de departamentos de Orientación de colegios, institutos y universidades me comentan que los padres acuden a ellos preocupados porque sus hijos prefieren no salir: optan por pasar la tarde viendo vídeos, series o jugando a videojuegos, mientras se comunican con sus amigos a través de un chat”. Frente a ello, destaca: “Necesitamos mucha más comunicación cara a cara, lectura de libros y verdadero trato humano, no siempre con una pantalla de por medio”.  

Artículo publicado en la edición número 71 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

¿Te ha gustado este artículo?

Para que disfrutes de más historias como esta

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTICULOS DE INTERÉS

ARTICULOS DE INTERÉS

ÚLTIMA EDICIÓN

MARZO, ABRIL, MAYO 2024

MARZO, ABRIL, MAYO 2024