Pasear por ella durante el Año Santo 2017 te sumerge en la Historia, en la naturaleza y en la fe. La localidad murciana es una de las cinco ciudades santas del mundo, junto a Roma, Jerusalén, Compostela y Santo Toribio de Liébana.

Por Blanca Ruiz Antón

 

Según la tradición, la localidad murciana de Caravaca de la Cruz fue sede de un milagro muy especial, que ha servido durante siglos para mantener en España la devoción a la cruz, y que tuvo lugar el 3 de mayo de 1231.
Aquel día, dos ángeles depositaron un relicario con una astilla de la cruz en que murió Jesús, en presencia del gobernador musulmán y de toda su corte. Este había pedido a un sacerdote que celebrase la Eucaristía para ver cómo era el culto cristiano, y ante el milagro, tanto él como toda su corte pidieron el bautismo.
A lo largo de la historia se han celebrado Años Santos para resaltar la importancia de la aparición, y desde 2003, gracias a una concesión de san Juan Pablo II, este Año Jubilar se celebra cada siete años en torno a la reliquia del Lignum Crucis conservada en la Basílica de la Vera Cruz.
En este 2017, el Jubileo llevará hasta este rincón de Murcia a un millón y medio de personas.Como explica Emilio Andrés Sánchez, rector de la Basílica, “el Año Jubilar permite tener un encuentro con la cruz y ‘reiniciar’ a nuestra vida, dejar nuestros sufrimientos a los pies de la cruz y recomenzar”.

 

El Camino de Levante
Uno de los puntos más novedosos de este Año Santo es la revitalización del Camino de Levante, que va de Orihuela a Caravaca. Una especie de Camino de Santiago a pequeña escala, con el que se pretende dar sentido de peregrinación a la visita a localidad.
El sacerdote Jesús Aguilar, comisario del Año Jubilar, explica que “la Región de Murcia ha puesto en valor el Camino de Levante, que se propone en cinco etapas para ganar la ‘caravaquensis’. Y el obispo ha animado a que los mayores de 18 años realicen 22 kilómetros, y los menores, 6”.
Esta peregrinación adaptada a todas las edades puede realizarse fácilmente en familia: “Muchas lo hacen por diversión, otras con sentido de peregrinación, pero todas coinciden en que se trata de un camino precioso”, apunta María de León, portavoz de la diócesis de Cartagena.

 

Museos y paisajes únicos
Una vez en el pueblo, la primera parada en la Basílica-Santuario de la Santísima Cruz de Caravaca es indispensable para turistas y peregrinos. El templo está situado en un antiguo castillo-fortaleza de 14 torreones, que fue propiedad de la Orden del Temple y después de la de Santiago. “Visitarlo es una oportunidad única para ver algo que tocó Jesús, una oportunidad especial para renovar la fe y llegar a un encuentro con la cruz de Cristo”, asegura María de León.
Y aunque rezar ante la reliquia ya es impactante, Caravaca tiene mucho más para ofrecer. Por ejemplo, cada uno de sus siete museos.
Un poco de historia
En 1231, durante la dominación musulmana, el gobernador almohade de Valencia, Zayd Abu Zayd, apresó a un grupo de cristianos entre los que estaba el sacerdote Ginés Pérez Chirinos.
Zayd le preguntó cuál era su profesión, a lo que este respondió: “Celebrar la santa misa”. Esto despertó la curiosidad del gobernador, que ordenó traer lo necesario para que pudiera celebrar la Eucaristía y así asistir a un culto cristiano.
Al disponerse a hacerlo, el sacerdote se paró porque no había una cruz en el altar. Entonces aparecieron dos ángeles que llevaban un relicario con la cruz, y lo dejaron en el altar para que se pudiera celebrar el sacramento.
Al verlo, Abu Zayd y su corte se convirtieron al cristianismo, aunque mantuvo en secreto su bautismo hasta la conquista de Valencia. La difusión del milagro contribuyó a la veneración a la cruz de Cristo en todo el mundo.
Destaca entre ellos el Museo Arqueológico, a pocos metros de la Basílica. “El museo está en la antigua iglesia de la Soledad, la primera de Caravaca. Allí se encuentran restos del paleolítico medio, de la edad de bronce y yacimientos romanos”, señala León.
Además, Caravaca también ofrece un paraje natural único. María de León recomienda las Fuentes del Marqués, a dos kilómetros del centro, en las faldas de las sierras del Gavilán y del Buitre. En el paseo por este paraje encontramos un manantial de agua y unas cuevas excavadas en la roca durante la época de dominación islámica.
En este pequeño bosque está también el Torreón de los Templarios, declarado Bien de Interés Cultural –una torre del siglo xvi, edificada sobre una construcción del siglo xiii–; el centro de Interpretación de la Naturaleza y varios albergues y casas rurales con encanto, para quienes quieran pernoctar de forma económica. Una oferta incomparable para disfrutar en cuerpo y alma.
¿Cómo llegar? Desde Madrid, en coche por la A-3. Se tarda unas cuatro horas.
¿Dónde informarse? Oficina de la Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz: Telf. 968 707 528. Oficina Municipal de Turismo: Telf. 968 702 242. Basílica Santuario de la Santísima y Vera Cruz: Telf. 968 707 743.
Para ganar el jubileo
Las condiciones para ganar la indulgencia plenaria* –el perdón pleno de los pecados– son las de cualquier Año Santo: visitar el Santuario de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca, con la intención de ganar el Jubileo. Rezar por las intenciones del Papa y por la paz en el mundo; confesarse y recibir la comunión ocho días antes o después de la peregrinación.
(*) La indulgencia puede ganarse en los días de apertura y clausura del Año Jubilar; en los que el obispo presida algún rito solemne; los días 3 de mayo y 14 de septiembre, festividades del hallazgo y Exaltación de la Santísima Cruz; o una vez al año, en el día elegido por los fieles, siempre que un grupo peregrine con devoción hasta la Basílica-Santuario.

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