En contadas ocasiones ha coincidido en España la celebración de varios años jubilares a la vez. Lejos de hacerse la “competencia”, se trata de una oportunidad, sobre todo para el encuentro con Cristo.

Por Margarita García 

 

El 7 de enero Caravaca de la Cruz (Murcia) clausura su Año Jubilar, un acontecimiento que se celebra cada siete años desde 1998, cuando san Juan Pablo II concedió el jubileo permanente a esta localidad murciana de poco más de 25.000 habitantes. 
“¡Aún hay tiempo de ganar el jubileo!”, avisa María de León, responsable de la Delegación de Medios de la diócesis de Cartagena. Aunque, para aquellos a los que se les pase la fecha, recuerda que en cualquier momento del año se puede peregrinar y lograr la indulgencia plenaria, siguiendo unos requisitos.
A Caravaca de la Cruz han peregrinado hasta hoy más de 325.000 personas, de las cuales 14.000 lo hicieron a pie, como demuestran las credenciales que desde las diócesis se han expedido.
Parroquias, movimientos, familias… muchas personas se han acercado a Caravaca para venerar la reliquia de la Vera Cruz, el fragmento del madero donde murió Cristo.
Otros “llegan aquí  por hacer senderismo, por conocer Caravaca, y hasta algunos no saben qué les ha traído…”, explica de León. “Pero Cristo sale al encuentro de todos: el que hacía mucho que no se confesaba aquí lo ha hecho.
Son muchos los peregrinos a los que he visto llorar al besar y abrazar la cruz…”, relata. 
“La celebración de un año jubilar es una gracia para las diócesis”, asegura de León.  Y no solo porque permite hacer  “borrón y cuenta nueva” gracias a la indulgencia plenaria, sino porque toda la diócesis se remueve y se pone al servicio del peregrino.
“Es una llamada de atención a que la rutina no nos separe del Evangelio y a hacer de la cruz de Cristo la apuesta de nuestra vida”, concluye.
Con este mismo espíritu se ha inaugurado el Año Jubilar Teresiano (que se repetirá cada vez que el día 15 de octubre, Santa Teresa, coincida en domingo) en los 9 lugares de peregrinación: siete en Ávila y los restantes en Alba de Tormes (Salamanca) y Duruelo (Segovia).
El Papa Francisco le ha concedido también a Pamplona esta gracia, del 7 de julio de 2017 al del 2018, por cumplirse 300 años de la consagración de la capilla de San Fermín, situada en el claustro de la iglesia de San Lorenzo.
Y también están de celebración en Covadonga (Asturias), porque en 2018 “la Santina” cumple cien años de su coronación y desde Roma también se ha concedido un Año Jubilar Mariano.
Esta efeméride se une la de los 13 siglos de la batalla de Covadonga, que inició la reconquista cristiana.

¡Es hora de ponerse en camino!

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