La revista más leída por las familias católicas de España

La revista más leída por las familias católicas de España

Hipersexualización: la pandemia a la que se enfrentan los psicólogos

El CAIF (Centro de Acompañamiento Integral a las Familias) de la Universidad Francisco de Vitoria presenta el Programa en Sexología Clínica y Terapia afectivo-sexual dirigido a psicólogos, psiquiatras y otros profesionales sanitarios para brindarles herramientas ante el aluvión de casos de personas dañadas por la hipersexualización que inunda la sociedad.

El número de personas que acuden a consulta por un motivo de índole sexual crece sin parar. Hace unos años la sintomatología estaba principalmente relacionada con el deseo, los trastornos o la fertilidad. Sin embargo, hoy las consultas crecen por el ingente número de personas atrapadas en redes de adicción a la pornografía, el maltrato sexual o la parafilias.  Según Teresa Lamana, psicóloga sanitaria del CAIF y codirectora académica del Programa Especialista en Sexología Clínica y Terapia Afectivo-Sexual, “la hipersexualización de las conductas ha calado y campa a sus anchas un relativismo afectivo que está dañando a muchas personas”.

Sociedad hipersexualizada

La sociedad de hoy se ve bombardeada de forma constante con temas relacionados con la sexualidad. Se ve claramente en las series, los anuncios, las películas y las redes sociales, y es inevitable ver la repercusión que esto tiene sobre la persona, especialmente sobre los más jóvenes. “Cada vez son más las personas que cuestionan su identidad o su orientación sexual, la adicción a la pornografía está incrementando de forma exponencial, las infidelidades dentro del matrimonio cada vez son más frecuentes, y las patologías propias de este ámbito se están volviendo cada vez más complejas”, asegura Lamana.

Pero ¿qué hay detrás de todo esto? “En el fondo de esto nos encontramos a personas heridas en su afectividad, personas que sufren, personas que sienten mucho vacío, personas con anhelos buenos que no encuentran el camino correcto para poder ser ellas mismas en plenitud. Un desarraigo completo entre la sexualidad y la afectividad, que genera la desintegración de la persona y un reduccionismo a la hora de mirarla y atenderla”, explica Lamana.

En su opinión, “es imposible hablar de sexualidad sin hablar de afectividad, porque la sexualidad no es una expresión puramente corporal, porque lo corporal no es algo ajeno a mi ser, sino que es mi propio ser. De tal forma que, cuando una persona atraviesa un momento de dificultad en la sexualidad, ésta nos está dando información sobre su afectividad”.

La responsabilidad del psicólogo

Frente a toda esta “pandemia sexual”, el psicólogo tiene un rol de suma importancia que se podría resumir, según Lamana, en “ser una pieza clave para recuperar la dignidad de la persona, y la riqueza y belleza de la sexualidad”. 

Esta experta recuerda que “como psicólogos católicos tenemos una doble misión: por un lado, poder acoger con rigor y profesionalidad a aquellas personas que, con gran valentía, piden ayuda por algún motivo de índole sexual; y, por otra, dar testimonio de la mirada que merece el ser humano. Una mirada integral que vaya más allá del propio síntoma y que tiene en cuenta todas las dimensiones de la persona. Una mirada que ayude a la persona a poder ser lo que está llamada a ser. Y, una mirada llena de misericordia y de amor incondicional, que ayude a recordar que somos seres dignos de ser amados a pesar de nuestras heridas y de nuestra vulnerabilidad”.

Programa en la Universidad Francisco de Vitoria

Para que los psicólogos y demás profesionales sanitarios tengan las herramientas adecuadas es fundamental formarse desde una antropología adecuada. “Movidos por este anhelo de querer acoger con rigor y profesionalidad a todas las personas que sufren por motivos de índole sexual, desde el Centro de Acompañamiento Integral a la Familia de la Universidad Francisco de Vitoria hemos preparado un Programa en Sexología Clínica y Terapia afectivo-sexual, dirigido a psicólogos, psiquiatras y demás personal sanitario que por su profesión acompañan a personas que necesitan ayuda en este ámbito”, explica.

El programa se ha diseñado de tal forma que se abarquen todas las dimensiones de la persona, contando por ello con un módulo de antropología, un módulo de anatomía y fisiología, un módulo de terapia de pareja, y cinco módulos en los que se trata la patología de forma integral.

El objetivo principal que tiene de base el programa no es dar técnicas generales para trabajar una patología determinada, sino “fomentar una mirada que permita al profesional trabajar ‘persona a persona’, respetando en todo momento el valor infinito que tiene su intimidad”, señala. De tal forma que en el programa se aporta toda la base científica avalada por el DSM V-TR, crucial para poder entender la patología.

Además, el programa cuenta con la colaboración de profesionales de primer nivel en distintas disciplinas, como Carlos Chiclana, Carolina Galocha, Alejandro Villena, Teresa Suárez, Clara de Cendra y Mónica González, que viven y fomentan en su práctica profesional los objetivos que busca transmitir el programa.

Por último, cabe destacar que el programa consta de dos modalidades: especialista, dirigido a psicólogos y psiquiatras habilitados para la intervención clínica; y experto, para el resto de los profesionales sanitarios no habilitados para la intervención, pero que necesitan de determinados conocimientos para desarrollar su labor profesional.

Si estás interesado en cursar el programa, o conoces a alguien que pudiera estarlo, aquí te facilitamos el acceso a la web: https://mision.ufv.es/registro/terapia-afectiva/

¿Te ha gustado este artículo?

Para que disfrutes de más historias como esta

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTICULOS DE INTERÉS

ARTICULOS DE INTERÉS

ÚLTIMA EDICIÓN

SEPTIEMBRE, OCTUBRE y NOVIEMBRE 2023

SEPTIEMBRE, OCTUBRE y NOVIEMBRE 2023