Sobra recomendar El Señor de los Anillos, una de las novelas más apasionantes de las historia de la literatura. Sin embargo, no es del todo conocido el verdadero sentido que esconden sus páginas: la Comunidad del Anillo, Frodo, Gandalf o la Tierra Media… todos ellos encuentran su alter ego en la vida de un cristiano.

 

Por Marta Peñalver

 

Mucha gente desconoce la historia que se esconde tras uno de los escritores más afamados de los últimos tiempos, considerado un hito de la literatura universal: John Ronald Reuel Tolkien, autor de la archiconocida novela El Señor de los Anillos. Conocedores y estudiosos del escritor británico coinciden en que su obra más laureada tiene un profundo trasfondo cristiano.
Tolkien nació en Sudáfrica, en el seno de una familia británica. Su padre murió cuando era un niño y su madre, viuda y con dos hijos a su cargo, pronto abrazó la fe católica, en parte, gracias al acompañamiento que le proporcionó en los años más difíciles de su vida el padre Francis Xavier Morgan, sacerdote español afincado en el Reino Unido.
Cuando Tolkien tenía 12 años, su madre falleció, y él y su hermano quedaron bajo la tutela de este sacerdote que los adoptó y crió hasta que alcanzaron la edad adulta.
Al amparo del padre Francis, Tolkien vivió inmerso en una estricta disciplina católica, a la que se mantuvo fiel durante toda su vida. Un hecho curioso y que mucha gente desconoce es que el padre Francis fue uno de los hombres de confianza del cardenal John Henry Newman, por lo que Tolkien se crió bajo la influencia de las enseñanzas del beato converso.

“Tolkien escribió El Señor de los Anillos para explicar qué significa ser cristiano”

Muchas voces han afirmado ya que la novela más famosa de Tolkien narra algo más que las aventuras de Frodo Bolsón y compañía. Diego Blanco, autor de Un camino inesperado, afirma, una vez más, que “Tolkien escribió el libro para explicar qué significa ser cristiano”.
Según Blanco, El Señor de los Anillos narra, a modo de magistral parábola, el camino de la fe. Su protagonista, Frodo Bolsón, vive esclavizado por el anillo único que ha heredado y con el que consigue evadirse de su mundo. “Frodo podríamos ser cualquiera de nosotros, y el anillo, cualquiera de las esclavitudes que nos alejan de nuestra realidad y nos impiden aceptarla tal y como es”, afirma Blanco, profundo conocedor de esta novela.
El camino que le espera al joven hobbit hasta llegar a Mordor y poder destruir el anillo refleja, por completo, la realidad de un cristiano: las crisis de fe, los pecados, la evangelización, la victoria de la Iglesia, las tentaciones, el sufrimiento, la figura de la Virgen María… Estos son algunos de los paralelismos que Blanco desentraña en su libro y que el lector podrá reconocer como acontecimientos de su propia vida.
El Señor de los Anillos es, sin duda, un verdadero camino de fe, donde cada uno de los acontecimientos es clave para llegar a la meta. “La fe no es una cosa que se tiene así, mágicamente, solo por estar bautizado y ya está.
La fe es un camino inesperado que te lleva por donde no sabes, hasta descubrir, precisamente, qué significa el bautismo”, afirma Blanco.
A pesar de las evidencias que narra Blanco, algunos rechazan el hecho de que Tolkien quisiera impregnar su novela de tintes católicos. Sin embargo, no se puede obviar esta intención, ya que el propio Tolkien dejó escrito en una de sus cartas que  El Señor de los Anillos es, por supuesto, una obra fundamentalmente religiosa y católica”.

Un camino inesperado

Desvelando la parábola de El Señor de los Anillos
Autor: Diego Blanco
Editorial: Encuentro
Págs.: 438
pvp: 20 €

 

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