Reír en familia

Reír a carcajadas: un pegamento para unir a tu familia.

¿Qué tal hacer de la risa el gran plan en familia para este verano?
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Artículo publicado en la edición número 60 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

Por Isabel Molina Estrada

Pablo Aróstegui (@paroste), padre de cinco hijos (el sexto en camino) y cuya cuenta de Instagram se ha popularizado gracias a sus #50planes al año (en familia, claro), cuenta a Misión que  “todas las mañanas, sin excepción, cuando los niños están desayunando, aún medio dormidos encima de la taza de Cola Cao e intentando aguantar el chaparrón, hago una tontería y provoco una risotada. Es increíble: en ese momento se acaba la tensión”.

Y es que la risa, asegura Pablo, es la mejor medicina para cortar de raíz las malas caras mañaneras…­ ¡y para desintoxicar el ambiente familiar! Con una ventaja añadida: que la alegría es expansiva, se multiplica y crece exponencialmente porque responde a una necesidad ancestral del hombre:  “fusionarse con lo demás”, según explica Giuseppe Mininni, profesor de Psicología de la Comunicación de la Universidad de Bari, en Italia.

Por eso, no hay mejor plan para este verano que reír en familia. Reír a carcajadas. Y cuando la risa deje extenuados a grandes y chicos… provocar una nueva ronda de risotadas porque la risa es el medio más poderoso que tenemos a nuestro alcance para hacer felices a los demás, comenzando por nuestra propia familia. 

Termómetro de alegría

En su libro Reír en familia. Cultivando el sentido del humor en la familia (Ciudad Nueva, 2017) la académica italiana Elena Granata explica que los expertos en familia confirman que la presencia o ausencia de sonrisas es como un termómetro para medir la salud emocional de un hogar.

Cuando en una familia comienzan a surgir comentarios como:  “En esta familia nunca nos reímos”, o entre los esposos el típico  “ya no nos reímos como antes”, ha llegado el momento de hacer un plan de acción –ojalá en petit comité– para cultivar el sentido del humor en casa. 

Ideas no faltan. Por ejemplo, Pablo y Vicky (que así se llama su mujer) decidieron romper la monotonía de los meses del confinamiento grabando un informativo en el que imitaban a personajes de actualidad, pero solo estaban permitidas las buenas noticias. “A día de hoy –cuenta Pablo–, los niños todavía nos piden que les dejemos ver de nuevo los vídeos, y se destornillan de la risa”. 

Reír es una de las energías más misteriosas e importantes de la vida, asegura Granata: “Reír es exponerse, bajar la guardia, dejarse desconcertar, renunciar a tenerlo todo bajo control. Reír es enderezar con éxito un día que se había torcido.

Reír es un modo de permanecer niños para contemplar las cosas desde otra perspectiva. Reír es una forma de hacerse grandes, captando los matices cómicos de la vida, aun en las tesituras más dramáticas. Reír es el más inesperado y gratuito de los regalos”. Además, añade la italiana, la risa es un medio de comunicación creativo que contribuye al sentido de cohesión familiar, ya que pone en común un placer profundo. Nada más gratificante y reconfortante que una buena risotada familiar para acrecentar en la familia el deseo de estar juntos. 

“Dímelo con humor”

En el matrimonio, también es transformador reír mucho juntos y ponerle humor al diálogo cotidiano. “A mi mujer siempre le digo: ‘Vicky, si soy desordenado, dímelo. No te lo calles, pero dímelo con humor’. Además, recomiendo siempre tener mucho cuidado, porque de un enfado en el matrimonio puede surgir la ironía, y la ironía sí conviene evitarla porque puede hacer mucho daño”. 

Para terminar, Pablo apunta que Dios tiene gran sentido del humor. “Dios es el mejor guionista del mundo,  y por eso se parte de la risa ante preocupaciones tontas.

También se parte de la risa cuando nosotros nos reímos. Y al reírnos, conseguimos que Él esté tan presente como uno más de la familia”, asegura.

6 reglas para cultivar el sentido del humor

En su libro Reír en familia. Cultivando el sentido del humor en la familia (Ciudad Nueva, 2017), la italiana Elena Granata da 6 reglas para “reír con inteligencia, hacer reír a los demás con amor y no reírse con el humor barato que se nutre de estupidez y banalidad, del que a menudo nos vemos rodeados”. ¡Toma nota! 

1. Ríe siempre al inicio y al final del día. Será un modo de recordarte que cada jornada es nueva y que cuando se pone el sol, es hora de dejar a tus espaldas el cansancio y el resentimiento.

2. Sonríele a la vida y a ti mismo.  Contemplar el lado inédito de las cosas te ayudará a relativizar tus defectos y a mirar a los demás con mayor benevolencia.

3. Utiliza el sentido del humor para fortalecer vínculos. Utiliza el humor inteligente para afianzar lazos con las personas que amas, y también con quienes te encuentras por casualidad en el camino.

4. Deja que tus hijos se rían contigo y de ti. No pierdas la ocasión de dejar que tus hijos te miren con ojos alegres. Esto te ayudará a pulir tus defectos, a mantenerte joven y a educar sin autoritarismo ni falso pudor.

5. Ríe con otros y sabrás que has reído bien. Reír con los amigos puede ser una experiencia gratificante y regeneradora para recuperar la dimensión gozosa y alegre de la vida. 

6. Utiliza el sentido del humor para cambiar las cosas. Con un chiste inteligente podrás revertir una situación problemática, desen-mascarar actitudes prepotentes o dar voz a aquello que nadie osa decir. ¡Es una forma de valentía de la que el mundo está necesitado!

Pablo Aróstegui y su familia

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