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Jan y Concha: “Ahora, con Dios, los obstáculos tienden a unirnos más”

Jan, belga, y Concha, española, llegaron al matrimonio desde experiencias de fe muy distintas. Sponsus transformó su manera de vivir el sacramento y hoy acompañan a otros esposos para que descubran el mismo tesoro que ellos encontraron.

Por José María Carrera
Fotografía: Dani García

Tras más de dos décadas de matrimonio, cuatro hijos y una vida construida entre España y Bélgica, Concha y Jan llegaron de Bruselas a Madrid en 2022. Esta mudanza suponía continuar escribiendo su vida juntos después de años viviendo la fe de forma desigual. Cansados, pero con el anhelo de nutrir su matrimonio, acudieron a su parroquia de Majadahonda, donde coincidieron con dos familias conocidas. Aquella casualidad aparente sería su puerta de entrada a Sponsus, un itinerario para matrimonios que nació en Italia y llegó a España en 2021 de la mano del Regnum Christi.

Para comprender lo que les ocurrió en Sponsus, es necesario comenzar años atrás, en Bruselas. Concha, que llegó a Bélgica con 22 años, había crecido en una familia de siete hermanos en la que se practicaba la fe. Sin embargo, la pérdida de su madre con sólo 15 años supuso para ella una avalancha de preguntas difíciles, hasta que comenzó a vivir su fe en el Opus Dei. Por su parte, Jan, hijo de padre cristiano y bautizado “por costumbre”, según cuenta a Misión, conserva nítidos los recuerdos de una Iglesia “en declive”. Para él,  “todo lo relacionado con la Iglesia era negativo. No iba a misa ni a nada”, relata. 

Sus caminos se cruzaron en Bruselas durante la guerra de Kosovo. Jan trabajaba en la sede de la OTAN y Concha acudía allí como corresponsal. “Iba como periodista, hasta que un día empezamos a hablar”, recuerda ella. 

Aunque llegaron al matrimonio desde experiencias religiosas muy distintas, habían asumido el compromiso de educar en la fe a sus hijos. Por eso, Jan comenzó a acudir a misa los domingos, aunque sólo fuera para sentarse pasivamente en el banco. Estuvo así durante más de 20 años  “por cumplir lo prometido”, remarca. Quería respetar la fe de Concha, dar ejemplo a sus hijos y mostrar un matrimonio unido. “Tenía que ser coherente”, explica. 

Una confesión decisiva

Pero con la pandemia algo cambió. Mientras Concha redoblaba su oración y animaba a sus hijos a rezar por la conversión de su padre, ocurrió lo inesperado. “Sin decirme nada, un domingo cualquiera, él dio el paso de confesarse. Nos quedamos a cuadros”, recuerda Concha. 

Al llegar a Madrid, Jan encontró algo muy distinto al  “desierto espiritual”  que había vivido en Bélgica. La fe se hacía más palpable y accesible. El entorno contribuyó a que continuara el camino que había emprendido meses atrás. “Estaba más receptivo. Participó en un retiro de Emaús, y ese fue un punto de inflexión porque encontró una comunidad. Pero queríamos hacer algo más los dos juntos”, cuenta ella. A punto de celebrar 23 años de matrimonio, Sol, una conocida de la parroquia, los invitó a Sponsus, convencida de que les ayudaría a profundizar en su matrimonio. La propuesta respondía a lo que estaban buscando.

“Un antes y un después”

Jan y Concha coinciden en que Sponsus fue  “un antes y un después”. Ella destaca que le cambió la mirada sobre su matrimonio. “Fue un choque experiencial rodeado de belleza”, relata. Aprendió a hacer a su esposo partícipe de su vida espiritual y a compartirla con él.  “No fue un ‘bombazo’ que todo lo resuelve, pero sí un reseteo”, recuerda. Ese fin de semana estuvo marcado por la misericordia. “Sentir esa misericordia era lo que necesitaba, y la sentí muy fuerte. Viví ese don del Espíritu de llorar, sanar las heridas y repasar la vida matrimonial. Eso ayuda”, remarca.

Los dos recuerdan su primer testimonio en Sponsus como “una gracia de Dios”. “Fuimos conscientes de la intervención de Dios en nuestra vida, también en los peores momentos, porque hemos vivido enfermedades y sacudidas muy fuertes. También hemos atravesado el dolor de perder a un hijo. Ahora percibimos una presencia divina que entonces no veíamos”, explican ambos. 

Para Concha, la experiencia emocional no basta. “El problema es quedarse sólo en eso”, precisa. Por eso subraya la importancia de la formación doctrinal recibida en Sponsus, que  “te ayuda a llevar la espiritualidad a lo cotidiano, porque en la vida espiritual no todo es alabanza y canto, sino también el día a día y los malos momentos. El sentimiento ayuda, pero para perseverar necesitas oración y sacramentos”. 

Rezar juntos

Uno de los aprendizajes que más transformó su relación fue la oración conyugal. En Sponsus comprendieron que para perseverar hace falta “unirse los dos, cara a cara, con el Señor”, explican. Rezar el rosario o adorar juntos al Santísimo puede formar parte de esa oración, pero señalan que es decisivo compartir en voz alta las inquietudes y alegrías que cada uno lleva dentro, e incluso pedirse perdón delante del Señor. Por eso, explican que la oración conyugal no es tanto rezar juntos como rezar unidos:  “Es orar en sintonía, el uno por el otro y con el otro, y vivir la presencia de Dios en el  ‘nosotros’”. 


“Fuimos conscientes de la intervención de Dios en nuestra vida, también en los peores momentos”

Esta forma de oración cambió su manera de afrontar la vida en común. “Ahora que estamos los dos unidos, el matrimonio es otra historia.  Antes, los obstáculos nos separaban. Ahora, con Dios, tienden a unirnos”, explican. 

De recibir a servir

En el caso de Jan, la experiencia terminó de arraigar cuando fueron invitados a colaborar como servidores. Al profundizar en las enseñanzas de Sponsus y tratar con otros matrimonios, quedó profundamente marcado. “Es un salto. No sabes lo que te va a tocar, pero te fías de lo que Dios puede pedirte en cada momento”, cuenta. Con el paso del tiempo, los frutos se han hecho visibles: “Empiezas a entender los pecados y obstáculos de tu matrimonio, pero también tienes más herramientas para afrontar esas situaciones”. 

Aunque el itinerario se dirige a matrimonios, Concha y Jan se han dado cuenta de que las gracias también alcanzan a sus hijos. “Nos han visto luchar y sufrir malos momentos, pero también han visto que la fe nos ha mantenido a flote”, explican. 

Jan resume el impacto de Sponsus en su propia vida:  “Los problemas no desaparecen, pero ahora noto que las discusiones son más breves y la manera de afrontarlas ha cambiado radicalmente”.  

¿Qué es Sponsus?
Sponsus es un itinerario formativo del Regnum Christi en colaboración con la Asociación italiana Mistero Grande que consta de tres seminarios. Está pensado para que los esposos descubran el sentido profundo del sacramento del matrimonio y su misión, renueven su amor y se formen como apóstoles del matrimonio y la familia. El primer seminario, Sponsus I, “Ya viene el Esposo”, presenta a los cónyuges la grandeza del sacramento del matrimonio y la nueva identidad que han adquirido como esposos. Sponsus II, “Salid al encuentro”, aborda la relación de los cónyuges entre sí y con Jesús. Sponsus III, “Con Jesús en misión”, muestra la misión específica de los esposos cristianos. Para más información: sponsus@regnumchristi.es

Artículo publicado en la edición número 81 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

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