Por Juan Orellana
La relación con su hijo Walter es difícil, pues su imaginación desbocada le hace perder la paciencia. Su esposa Catherine le propone que le cuente a Walter una historia fascinante para que vuelva a nacer entre ellos una complicidad, y concretamente sugiere la historia de Jesús de Nazaret. A medida que avanza el relato, Walter, cada vez más fascinado, se implica emocionalmente uniéndose más a su padre.
El gran acierto de la película no está tanto en su animación, que es correcta y muy cuidada fotográficamente, sino en la frescura del relato, su agilidad expositiva y su originalidad en la concepción de las escenas. El guion es bastante fiel a los textos evangélicos, pero ofrece una inteligente selección de hechos, pensando siempre en un público familiar y usando el fuera de campo para evitar con elegancia la explicitud de lo más duro, como la flagelación de Cristo.
Descubrir el Reino
Los personajes de Dickens y su hijo –y la gata de este– se introducen en la trama evangélica, dando lugar a situaciones muy entrañables. Cuando Dickens termina el relato tras la- -resurrección de Cristo, su hijo ha aprendido no sólo quién es Jesús, sino que hay una forma de reinar en el mundo que nada tiene que ver con las espadas, que eran su gran obsesión. Si alguien puede ver la película en versión original descubrirá las voces de Oscar Isaac, Kenneth Branagh, Uma Thurman, Pierce Brosnan, Forest Whitaker o Ben Kingsley.
Artículo publicado en la edición número 78 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.





