Marta Peñalver

Madre-e-hija se abrazan

Madre e hija, ¡menudo par!

Ellas se lo cuentan todo (o casi todo) y no pueden irse a la cama sin haber hablado ese día por lo menos cinco minutos por teléfono. Son madre e hija, un par sin igual, que pueden traer muchos quebraderos de cabezas a los maridos. ¿Es normal –y recomendable– este lazo tan estrecho, aun después de varios años de matrimonio?